¨…el coronel Cesio acompañó a las Madres de Plaza de Mayo en una de sus marchas y declaró durante la dictadura que ¨bandas integradas por militares habían usurpado el gobierno¨ y que con ¨el mendaz propósito de combatir la subversión, cometieron delitos aberrantes, como el secuestro, la tortura y el asesinato de miles de personas¨.[…] Cuando hizo esas declaraciones justas y valientes se le inició un sumario por ¨deshonor e indecoro militar¨. Así que denunciar la desaparición de personas era (y es) indecoroso para nuestro militares. Se pidieron para el coronel Cesio seis años de prisión mayor.
Lo increíble del caso es que el juicio terminó con el sobreseimiento del acusado.[…] El senador Hipólito Solari Yrigoyen y el diputado Alfredo Bravo presentaron proyectos para la rehabilitación de Cesio. No fueron ni siquiera tratados por las comisiones respectivas. La falta de coraje civil. Mejor hacerse el sordo. También Cesio le envió una carta a Menem, cuando era presidente. Jamás le contestó. Estaba en otros temas de más importancia para su concepto de democracia y sus verdaderos fines.[…] Cesio, uno de los pocos militares que le dijo no al crimen y al secuestro. La pagó muy caro: veintidós años de tristeza, injusticia y de la quita de sus derechos, a través de restos del poder del crimen y la impunidad…¨(¨Cesio¨[fragmento] por Osvaldo Bayer- Página/12- 03/12/05) ¨…En el legajo 2530 de la Conadep figura como ¨Patty o Patti (a) El loco. Oficial integrante de sección o grupo en la comisaría de Tigre. En esta regional eran detenidos estudiantes de escuelas secundarias y de ellos se ocupaba el tal Patti¨.[..]El 8 de abril de 1999, Isabel Chorobik de Mariani declaró ante la Cámara Federal de La Plata que Patti encabezó el operativo realizado en La Plata el 24 de noviembre de 1976, en el que fueron muertas cuatro personas y se secuestró a su nieta, Clara Anahí de Mariani, que había nacido el 12 de agosto de ese año.
Hoy continúa desaparecida. Patti no fue investigado por ese hecho debido a las leyes de Punto Final y Obediencia Debida./ Por otra parte, Patti tiene otra causa abierta, en la que está acusado de homicidio, falsificación de documento público e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La causa está a cargo del juez Enrique Nicanor Torres, titular del juzgado civil y comercial No. 1 de Zárate-Campana. Se investiga, en el sumario 11-823, un hecho ocurrido el 29 de enero de 1990. Entonces, Patti, quien estaba a cargo de la comisaría de Ingeniero Maschwitz, mató a Javier Antonio Zelaya, luego de perseguirlo por la ruta Panamericana, en Campana, ya que lo consideraba sospechoso de un delito. La última autopsia realizada al cadáver determinó que la víctima recibió cuatro balazos sobre su espalda, lo que revela que se había bajado de su automóvil, estaba huyendo y fue fusilado por Patti…¨(Fragmento texto del CELS, presentado a la C. de Dip. de la Nac., impugnando a Patti- 02/12/05) ¨…¿Es cierto que no es bueno que, en lugar de un gabinete de ministros con eventuales pensamientos propios, Kirchner disponga de un coro de adulones dispuestos a decirle a todo que sí? No, no es cierto o, de mínima, requiere de comprobación.
Las figuras nombradas son política y profesionalmente considerables, al margen de la valoración ideológica que merezcan. Interpretarlas por adelantado como meras marionetas es faltarles el respeto. / ¿Es cierto que el relevo de Lavagna implicó el oscurecimiento del resto de los cambios? Es cierto. Sobre todo, el nombramiento de Nilda Garré en el Ministerio de Defensa no es caca de paloma. Mujer al frente de milicos y trayectoria en el peronismo de izquierda; y toda esa semejante cosa cuando van a caer las megacausas judiciales contra decenas o centenares de miembros de las Fuerzas Armadas, por su participación en el terrorismo de Estado./ Este último dato, quizás y sólo quizás y en tanto gesto, signo, señal, construcción de subjetividad, conecta con la apreciación que merece el cambio juzgado como más importante.
El de Miceli por Lavagna. Decirlo puede parecer una definición rápida y vulgar, pero no por eso hay que dejar de decirlo: los cambios son por izquierda, o al menos no son por derecha. Estamos hablando, está bien, de un gobierno y en particular de un presidente que no se proponen revolución social alguna sino, apenas (con comillas o sin ellas), la reinstalación de un escenario de negocios capitalista con presunta vocación de justicia social. Y, consecutivamente, el uso de las categorías ¨derecha¨ e ¨izquierda¨ es tan relativo como se desee. Pero lo que no debería estar en duda es que esto es lo que hay en términos de probabilidad, no de posibilidades…¨(¨La apuesta¨ por Eduardo Aliverti- Página/12- 05/12/05) ¨...Y dije todavía en la Ciudad,/ bajo el caliente sol de los herreros:/ ¨No sólo hay que forjar el riñón de la Patria./ sus costillas de barro, su frente de hormigón:/ es urgente poblar su costado de Arriba,/ soplarle en la nariz el ciclón de los dioses:/ la Patria debe ser una provincia/ de la tierra y del cielo¨.....La Patria no ha de ser para nosotros/ nada más que una hija y un miedo inevitable,/ y un dolor que se lleva en el costado/ sin palabra ni grito...¨(Fragmento de ¨La Patriótica¨ de Leopoldo Marechal, en ¨Antología Poética¨, edit. Kapelusz, 1969) A DOS LUCES Si la escala de grises que puebla y recorre del blanco al negro (o viceversa) la política argenta, tendiera -aunque sea- siempre a buscar el blanco, no sería ese -inicialmente- un mal sendero a transitar. Pero en los veintidos años de democracia argentina, la marca que perdura recorre senderos reiterados por los cuales los pases de dirigentes de uno/unos a otro/otros partido/s no ha sido una ¨novedad¨ que pareciera ¨refundar¨ Borocotó. ¿Radicales enlistados o alineados con justicialistas...?, ¿justicialistas con frepasistas, frentegrandistas o aliancistas...?, ¿radicales alfonsinistas con aristas, aristas con kircheniristas...?, ni hablar de la precoz diáspora de los otrora del PI al radicalismo de los ochenta -democráticos- o de los más recientes al kirchnerismo o radicales al frepasismo o al socialismo y variantes -incluída Campana por supuesto- que se diferenciarían por los tiempos políticos en que se efectuaron o por las razones que se lo hizo o por intereses que se sostenía pudieran impulsar unos u otros; con lo cual, si bien Borocotó Jr. -devenido patista, macrista, kirchnerista- es el bocado de reflexiones mediáticas y desprecios ciudadanos...¿Macri pontificando sobre ¨ética¨ y ¨política¨...?, ¿radicales de las ¨leyes de impunidad¨...?, ¿justicialistas de diputruchos, frepasistas de senadores ¨banelquizados¨...?. Triste, repudiable y patético el ¨dotor¨, lamentable su actitud y la de quienes lo ¨sedujeron¨, pero con similar o parecida intensidad -aunque resulten ¨diferentes¨- de unos u otros para deteriorar la calidad institucional que parece engullir las expectativas ciudadanas que navegan en los grises de dirigentes que -mal que pese a muchos- en gran parte son el reflejo de lo que los sectores sociales de la Patria no han podido, no han querido, no han logrado modificar...todavía, sería dable augurar.
Y, por otra parte, si Patti (a) el Loco, debe encajar en una democracia que niegue -si de calidad institucional se trata- los delitos que cometiera violando derechos humanos que no son ¨supuestos¨ como expresaran días pasados más de algún afiatado locutor o periodista, al menos el legajo 2530 de la Conadep que integra la presentaciòn del CELS (ver inicio de la columna), daría cuenta de su ¨no supuesta¨ participación en la represión, tanto como lo demuestra la denuncia de Isabel Chorobik de Mariani, por la desapariciòn de su nieta Clara Anahí de Mariani, casos puntuales -ampliados y jurídicamente presentados en Diputados- que vendrían a confirmar responsabilidades que, a veinte años del Juicio a las Juntas, retornan desde una memoria para la que ha pesado siempre mucho más la Justicia que los votos. Ni hablar de las botas, que -entre otros- prohijaron también a ¨cristianos¨ ejemplares como el cura Cristian Von Wernick, de comprobada actuación en CCD de Arana, Puerto Vasco, Pozo de Quilmes o Coti Martínez, acusado de responsabilidad en la desaparición de catorce personas y de torturas y que está siendo juzgado en La Plata (Juzgado del Juez Corazza). Grises. Días grises para un diciembre que al salir esta columna, habrá rebasado a su día número diez.
Que podrá ser vindicado como gris oscuro, pero que es mucho más claro que un año atrás, cuando la inconstitucionalidad de las ¨leyes de impunidad¨ deambulaba, cargada de negro, buscando un poco de luz. Vos ve. IMAGINATE Eximir al pago chico de gama de grises para un diez de diciembre de recambios institucionales, sería un ejercicio que no se agota en esa fecha, si de contrastes se tratase. Pero obviar, a pocos meses de cumplirse treinta años del golpe que instauró la dictadura, este diez de diciembre en el que, por ejemplo, a Pérez Esquivel -hace 25 años- le otorgaron el Nobel de la Paz o en que ¨las Locas de la Plaza¨ esparcieron cenizas de Azucena Villaflor y de Olga Aredes en Plaza de Mayo es -en más que modesta opinión de la columna- un homenaje a la vida y a la lucha de quienes siguen buscando Verdad y Justicia. Que -tal vez- algún día posen su mirada en pagos campaneros que han sido atravesados, en las ausencias de familiares de Desaparecidos, en la conciencia de compañeros sobrevivientes al horror del Terrorismo de Estado, por un plan que fuera urdido, premeditado, programado para exterminar a todo lo que se opusiera a sus designios. Tal vez ahí aparezcan también aquellas versiones que han dado cuenta de hechos puntuales, en los cuales se recordaba que, por ejemplo, el dictador Videla pasaba días en su casa de fin de semana, cercana a Las Praderas, en procura de tranquilidad familiar y para con su hijo discapacitado -Alejandro-, del que algún memorioso vecino ¨praderiano¨ guarda aún recuerdos que ubican al dictador y su familia a mediados de los ´70, contemporáneo al inicio del terror.
El dato no es caprichoso: la memoria vecinal -en versiones recogidas por la columna-, apunta a esa época y al recuerdo del muchacho discapacitado, pero con el dato inferido de que si el hijo de Videla falleció en 1971 -según aportan María Seoane y Vicente Muleiro en ¨El Dictador¨-, justamente el Dictador podría haber estado por estos pagos desde inicios del ´70 y -especulativamente- podría vincularse -entre otras causas- parte de la brutal y ¨eficiente¨ represión en Campana al control que ejercería su presencia, tanto como el silencio social emergente en torno a lo que fuera la ¨Hoguera de Las Praderas¨. ¿Llevaban, traían, en vehículos personas, las torturaban, mataban y quemaban y silencio en zonas cercanas...?, ¿reptaban y depredaban en el pueblo, ocultando su ¨botín humano¨, con compañeros en su mayoría trabajadores de fábrica y omitirían reportar al dictador que tan significativa relación estableciera con empresarios de Acindar o Techint en el ¨Cordòn Rojo del Paraná...?. Pasen y lean: el ejercicio del voto gratificará o amargará de cada compulsa electoral. Pero la búsqueda de Justicia no computa votos, sino continuidad en su reclamo. Lástima grande sería que a pocos meses de los 30 años, en el pago chico el gris claro que transitaron familiares, sobrevivientes, militantes y vecinos al juntarse por los 25 años del golpe, virara al gris oscuro con que algún día otoñal secuestra al verano. Ustedes vean.(Críticas, sugerencia de temas a: ladominguer@yahoo.com.ar



