Buenos Aires, (NA)- El 2006 «no será fácil, y habrá que convivir «con una inflación de dos dígitos», según advierte un informe de una consultora privada. «Se viene un comienzo de 2006 en donde el Gobierno tendrá que recurrir a medidas que permitan promover el incremento de inversiones productivas y que aumenten el nivel de oferta de bienes y servicios de la economía si quiere que la economía argentina continúe creciendo por el lado de la demanda y la inflación no se escape de los valores esperados», agregó.
La consultora Rocha-Kuznir indicó también que los controles de precios «han ayudado a detener el ritmo de crecimiento de la inflación, aunque es sabido que este instrumento de política no puede permanecer por siempre». «Las medidas de control fueron necesarias y ayudaron a detener la aceleración de los precios, pero las familias más pobres son las que más sufren la pérdida de poder adquisitivo», agregó. Puntualizó que «la evolución de precios para todo el año no es similar para todos los bienes y servicios de la economía». Advirtió en ese sentido que «los individuos más pobres siguen sufriendo el incremento de precios sobre los productos que integran su canasta de consumo».
También agregó que los datos oficiales del Indice de Precios al Consumidor «confirmaron que se detuvo el crecimiento de los precios debido a las políticas de control que se vienen implementando sobre varios productos que integran la canasta familiar de consumo, para poder frenar la inflación».
Especificó que si bien se espera que el año cierre con una inflación no mayor al 12 por ciento «lo preocupante es la evolución de los precios de los bienes y servicios que representan un alto porcentaje del gasto total de las familias de menores gresos». «Es fácil observar que existe una fuerte participación del gasto de las familias de menores ingresos en aquellos bienes considerados de primera necesidad, que son los que se encuentran principalmente en los rubros alimentos e indumentaria», añadió.
En ese sentido, Rocha-Kuznir señaló que el gasto en los rubros alimentos, indumentaria y vivienda representa un 72,4 por ciento del gasto total en bienes y servicios para el grupo de familias de menores ingresos.
Mientras que para esos mismos rubros, la participación en el gasto total es de 43,6 por ciento en el caso del estrato de familias de mayores ingresos.



