No es un tema menor en estos tiempos hablar de seguridad aunque parezca algo demasiado cotidiano, que de hecho, lamentablemente lo es, pero que contrariamente a lo que algunos suponen el tema involucra absolutamente a todos los ciudadanos sean estos niños, jóvenes, adultos o ancianos.
Las crónicas policiales dan cuenta día a día a pesar de algunos sensacionalismos de una realidad cada vez más cruel. El delito se ha enraizado en el seno de la sociedad ahogando en su seno los valores; el valor supremo de la vida, el respeto, la consideración por los más débiles e incluso el desprecio por la propia vida. Este fenómeno no aparece de la nada y se fortalece como lo hace sino que es producto de, aunque algunos lo niegen, de la marginación, de la disgregación familiar, de la falta de oportunidades, de la desigualdad social y de la pobreza , no solamente económica sino también la espiritual, la que tiene que ver con las creencias, el respeto, la amistad, la solidaridad etc. Quienes a diario trabajan con el delito tanto en la prevención como en la persecusión descubren día a día nuevas modalidades que por su gravedad sorprenden grandemente. Muestra de ello son los hechos sobresalientes que en los últimos días azotaron a nuestra comunidad, hechos de sangre que denotan la rotura de los llamados eslabones inhibitorios por efecto de otros condimentos como lo son la droga o el alcohol y en el peor de los casos como consecuencia de la falta de prevención policial y las denominadas popularmente zonas liberadas, que proponen una peligrosa idea de impunidad en el complejo código delincuencial. Los poderes reaccionan a estos Fénómenos cuando la gravedad de los hechos ponen en riesgo la credibilidad de la operancia de los funcionarios, de gobierno, policia etc.
Muestra de ello son el caso Blumberg , Cromagnon, Plaza de Mayo, Kosteky y Santillan entre tantos otros. También Campana necesitó de un crimen de aberrantes carácteristicas para que se desde el Ministerio de Seguridad , la cúpula policial y politicos entre otros se dieran cuenta que en esta ciudad tambíen pasaron y pasan cosas realmente escalofriantes. Alguien ante esta insostenible situación se animó a producir cambios en la policia, los que deberian haberse hecho efectivos mucho tiempo atrás, pero entonces miraron para otro lado, hasta que tuvo que ocurrir un hecho de gravísimas carácteristicas criminales que puso en tela de juicio la eficiencia policial y demás funcionarios de seguridad. Muchos de estos hechos puntuales se pudieron evitar con la realización de la prevención policial que a todas luces estuvo ausente o al menos fue insuficiente. A pesar de la opinion de aquellos que pretenden minimizar los hechos y deslindar la responsabilidad plicial local en estas cuestiones, la realidad supera todo comentario. ¿ Como es posible entonces que en menos de cinco días se hayan adoptado medidas de fondo y que no solamente se efectuaron con celeridad canbios significativos en las conducciones policiales sino que de buenas a primeras,con la misma cantidad de móviles y con la misma cantidad de efectivos y combustible se obtuvo una intensa presencia policial y el efecto de saturación que ordenó el jefe de la bonaerense, el superintendente Rago,conocedor de nuestra zona? . Quiere decir entonces que muchos de quienes deben o deberian haber trabajado en el tema seguridad, miraban para otro lado, mientras dejaron que todo esto nos supere. Es de esperar entonces que este despertar a la acción no sea solo por dos o tres semanas, que perdure en el tiempo, porque la prevención es una de las herramientas más válidas en esta coyuntura para morigerar los avances del delito, además de la educación, la familia, la igualdad de oportunidades y una reducción significativa de la pobreza. Una de las patas de esta mesa es la de la justicia que deberá también analizar la realidad realizando con el aval de la legislatura los ajustes y modificaciones para adecuar los códigos a las necesidades de este tiempo, para hacerlos más agiles y efectivos a la hora de adminitrar justicia ,derecho constitucional insoslayable de todos los ciudadanos.
Por ello cabe en esta ocasión la utilización de la frase popular a modo de pregunta ¿Hace falta tanta agua para apagar tanto fuego...?
Hasta la próxima




