Buenos Aires (especial para NA por José María Suárez) - Yo atesoro en mi biblioteca, sección fútbol, varios libros dedicados a este deporte, entre ellos uno titulado "A hueso limpio", de mi amigo periodista Juan Carlos Darthes, donde recopiló comentarios sobre fútbol publica dos en diarios y revistas, entre ellos uno de Juan Carlos Colombres, "Landrú", para los que admiran sus simples y notables dibujos humorísticos relacionados con temas de acontecimientos cotidianos.
Landrú es un hincha de fútbol, y como todo hincha de fútbol tiene dentro de su cuerpo escondido, por supuesto, al director técnico que todos creemos ser cuando se trata de mejorar los espectáculos para hacer ganar a "nuestro" equipo, modificando su alineación, las planificaciones durante el juego y todo aquello que como todo técnico coadyuva a que sus dirigidos lleguen a titularse campeones o, por lo menos, se salven del descenso.
"Cuando crea que debe sacar a un jugador del equipo, por "tronco", llévelo a una confitería de moda y háblele como su padre a un amigo. Es casi seguro que el jugador no se tragará sus macanazos y, en los reportajes que protagonizará después, dirá que usted es mala persona y demás pero, difícilmente, caerá en la cuenta que el cambio se hace por orden del presidente del club".
"En todos los casos sostenga que su equipo hace un 4-3-3 elástico, según el rival y las circunstancias. Nadie lo entenderá pero quedará bien".
"Invente sentencias al comienzo de cada campeonato, pero sentencias que impacten en los hinchas. Por ejemplo "el gol es lo más lindo del partido", "nosotros vamos a jugar igual adentro y afuera", "las derrotas las tomaremos como triunfos y nos servirán para ganar experiencia", "si bien perdimos por 4 a 0 hay que convencerse que si ellos no hubieran convertido esos 4 goles hubiéramos empatado cero a cero". "Cuando hagas picados en las prácticas semanales fíjense en quienes las están mirando desde las tribunas, si son diez o doce jubilados tomando solcito, dirija el partido y cuente los goles, si hay algún fotógrafo, un tipo con micrófono o con papel y lápiz, no deje de hacer indicaciones técnicas y amoneste a cualquier jugador que no cumpla sus órdenes de achicar espacios, agrandar la cancha o tonterías semejantes; cuando su equipo dispute el campeoanto oficial y la Copa Libertadores, simultáneamente, seleccione con mucho cuidado sus declaraciones a la prensa. Durante los tres primeros meses diga "todavía no entraron en ritmo, les falta fútbol, tres meses después afirme tenemos exceso de fútbol, estamos saturados y, cuando terminen las campañas no se haga mucha mala sangre, ya encontrará otro club que lo contrate para reemplazar a otro técnico en el club de donde lo echaron.
"Si los dirigentes le preguntan qué jugadores necesita para reforzar el plantel pídales que le compren a Castromán, el de Vélez, a Ortega, a Abbondanzieri, a Palermo, a Carrusca, a Aguero, a Simeone, a Lavezzi, a Gallardo y a Krupoviesa. No le traerán a ninguno, entonces cuando el asunto venga mal échele la culpa a los dirigentes que se hicieron los osos, que no lo ayudaron. En los vestuarios no se olvide de decir, según el resultado del partido, en los triunfos ganan los jugadores, en la derrota pierde el técnico, son boludeces que le darán status de Buen Tipo y lo aguantarán quince días más.



