El Ministerio de la Producción bonaerense comenzará a realizar un análisis sobre la denominada “tasa de abasto”, una alícuota que cobran varios municipios -sobre todo en el conurbano- a los productos que ingresan a sus respectivos territorios.
El tributo -que en teoría sirve para financiar la inspección que hacen las comunas sobre la calidad e higiene de la mercadería- es fuertemente cuestionado tanto por productores como por supermercadistas y comerciantes ya que, según indican, encarece el precio final de los productos.
Ante esa situación, la cartera que comanda Débora Giorgi realizará un estudio sobre cómo influye la tasa en cada comuna que la aplica y, en base a esos resultados, la Provincia podría implementar algunas medidas, según trascendió ayer luego de la reunión de Gabinete que presidió Felipe Solá en la Gobernación.
La aplicación de la tasa de abasto -que en alguno casos incluye a las mercaderías en tránsito- provocó que empresarios y distribuidores pidieran a la Legislatura una ley que limitara las atribuciones de los municipios. También generó la protesta de varios gobernadores puntanos, que le hicieron llegar sus quejas al mandatario provincial.
En el encuentro de ministros, Giorgi adelantó además que en los próximos días entregará un informe detallado sobre cómo se está llevando a cabo el control de precios en territorio bonaerense, a la vez que anunció que se elaborará un instructivo general para que los municipios sepan qué hacer en los operativos y cómo responder ante posibles fallas en los acuerdos que la Nación firmó a fines del año pasado.



