Por Liz Balmaceda - (AARR Segunda Juventud 2005)
Es como dejar que el sol brille dentro de nosotros, dentro de nuestro cuerpo, dentro de nuestra mente. Cuando los devotos de las antiguas tradiciones del yoga y el tai chi hablan de los beneficios que les brinda la práctica diaria, lo hacen en términos poéticos, como cuando nos inundan las endorfinas.
Hablan de rayos de energía con poder curativo. Hablan de una "fuerza vital" renovada que trae consigo claridad mental, flexibilidad física y equilibrio sorprendentes. Pero el poder más grande de esta fuerza, indican, es que le ayudan a combatir el estrés que, en muchas ocasiones, constituye el factor más debilitante en sus vidas.
La tradición hindú del yoga, lo misma que la práctica china del tai chi, no debe considerarse como cualquier otra rutina de ejercicios. Ambas exigen esfuerzo físico riguroso que sólo los atletas y los que practican las artes marciales deben intentar. Pero las moderadas variantes populares de estas prácticas las hacen accesibles a casi todo el mundo.
En el yoga, cuya variante que más se practica en este país (España) es el "hatha yoga", se incorporan técnicas de respiración mientras uno se mueve y mantiene una serie de poses o "asanas".
En su variante más popular, el tai chi incorpora secuencias coreográficas de movimientos lentos, similares a pasos de baile. Basado en la filosofía de equilibrar los elementos contrarios, el tai chi se desarrolló originalmente como una tradición de las artes marciales. Ahora se utiliza más comúnmente para promover el bienestar general.
(...) -"La energía de estos ejercicios llega como una luz"- asegura la Dra. Nilza Kallos (respetada mastóloga) hablando sobre pacientes oncológicos, -"el yoga ayuda a calmarse".- También es bueno para la gente con problemas respiratorios porque los ayuda a controlar la respiración. Y desde el punto de vista científico, se sabe que el tai chi disminuye al menos 10 puntos la tensión arterial. Puede resultar tan eficaz como los ejercicios aeróbicos".-
Ella y otros expertos explican que ambas prácticas mejoran el equilibrio, la circulación y flexibilidad; aumentan la fuerza muscular, ayudan a combatir la depresión y agudizan la capacidad de concentración. También, generan una especie de masaje interno para todos los órganos vitales. El valor meditativo del yoga y el tai chi, según ellos, puede prevenir la ocurrencia de infartos cerebrales y estimula el sistema inmunológico al incrementar los linfocitos T y otros linfocitos encargados de combatir las enfermedades.
(...) -"Cada vez que inhalas, te sientes conciente de que Dios está dentro de tí"- Explica Elly Chovel, de Miami. La Dra. Kallos hace notar el denominador común de curación de ambos: el yoga y el tai chi: "LA ENERGIA DE LA VIDA". En el Yoga recibe el nombre de "PRANA". En el Tai Chi es el "CHI". Los cristianos la llaman "ESPIRITU SANTO".
Nota: Asegúrese de consultar con su médico antes de comenzar cualquier nuevo programa de ejercicio.



