Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner destacó ayer que «no son casuales» los trágicos hechos ocurridos en su provincia Santa Cruz, y abonó la teoría de que las protestas fueron alentadas por «gente que no es de la provincia».
Además, definió como «correcta» la actuación de los efectivos de la Policía provincial, quienes -según se afirmó- no utilizaron armas de fuego para enfrentarse con los manifestantes que rodearon la comisaría de la localidad de Las Heras, donde fue muerto un uniformado.
Kirchner no desconoció el sentido de los reclamos de los trabajadores petroleros –elevar el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y encuadrar en el convenio del sector a trabajadores subcontratados- pero dijo que no hay que dejarse «influenciar por aquellos que quieren perturbar».
Durante un acto realizado en Casa de Gobierno, Kirchner señaló: «los sueldos de los que trabajan en Santa Cruz son realmente buenos, tres mil a cinco mil pesos, mientras hay otros argentinos que están juntando el peso para llegar a fin de mes». «Lo grave es disparar desde la oscuridad en forma cobarde.
Seguramente muchos de los que hicieron la protesta lo hicieron en forma legítima, pero habrá que saber con qué objetivo lo hicieron los que dispararon en la oscuridad», sostuvo.
Al abonar la teoría de los «infiltrados» en la provincia, Kirchner insistió: «no pierdan la calma y si ven personas que no son del pueblo no le presten mucha atención y no se dejen llevar por las actitudes de grupos marginales».
El jefe de Estado tuvo un tono conciliador para referirse a Mario Navarro –el gremialista que había sido detenido en la comisaría de Las Heras y al que fueron a liberar los trabajadores petroleros-, quien encabezó la protesta en contra de la opinión de la conducción kirchnerista del Sindicato del Petróleo y Gas Privado.
«Lo conozco y no es violento, aunque tiene otras ideas», dijo Kirchner y afirmó que «ninguna muerte se justifica, porque la muerte no tiene color político ni ideología». Además, pidió a los que participaron de las protestas que «ayuden a no encubrir a estos personajes».



