Buenos Aires, (NA)- La Cámara de Diputados sancionó anoche la reforma del Consejo de la Magistratura, después de un paciente trabajo de negociación política por parte del oficialismo que permitió sumar el respaldo de ex duhaldistas, radicales filokirchneristas, seguidores del puntano Adolfo Rodríguez Saá y transversales de distinta filiación partidaria.
La norma, que el año pasado fue votada en el Senado, fue aprobada por 148 diputados, 89 votos en contra y 2 abstenciones, superando holgadamente los 129 votos necesarios –según la Constitución nacional- para modificar la composición del órgano judicial.
Durante la extensa jornada parlamentaria, convocada la semana pasada cuando la conducción del Frente para la Victoria estuvo segura de que reuniría las manos necesarias para aprobar la reforma, la oposición acusó al Ejecutivo de buscar «controlar el nombramiento y remoción de jueces» con la reforma aprobada.
Ante las críticas, la defensa del oficialismo fue cerrada y el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, sostuvo que la oposición «satanizó al Gobierno» y enfatizó: «nosotros nunca vamos a estar en el lugar que algunos dirigentes opositores nos quieren ubicar». «Somos militantes políticos y reivindicamos a la política como herramienta para transformar la sociedad.
Estamos devolviéndole a la política ese rol transformador», subrayó Rossi y al responder a las acusaciones opositoras agregó: «este Gobierno no es autoritario ni hegemónico y menos aún es fascista». Insistió: «tenemos una Corte de Justicia de la que nos enorgullecemos y hemos hecho una reforma integral del Consejo de la Magistratura».



