Continuación...
Café y confitería Real de J. Veron H. Molina (Rivadavia y Guemes), boliche de Torazo (Colón y Alem) almacén y despacho de bebidas de Justo García (Ameghino y Necochea) (año 1935), boliche de Dramazotti (Mitre y Castilla), almacén y despacho de bebidas de José Villani (Estrada y Pueyrredón), almacén y despacho de bebidas de Mabel Gomez (Jean Jaures y Las Heras), almacen y despacho de bebidas de Mabel Gomez (Jean Jaures y Las Heras), almacen y despacho de bibidas de Mabel Gomez (Jean Jaures y Las Heras) almacén y sodería de Pedro Garibaldi (Estrada y Pueyrredón), almacen y despacho de bebidas (más fabricante de scobas) de la familia Luchetta (Balcarce y Ruta 12), almacen de ramos generales, despacho de bebidas y tienda Los 14 Varones de Francisco Mazzei, fundada en 1906, en calles Paso y 9 de Julio (como detalle este almacen tenía artículos de marca propia como te y pimienta. Los 14 varones, Jacinto, hijo de Francisco en la década de 40 seria el primero en traer la Coca Cola a Campana).
Nota: en el bar de Cingolani estuvo anteriormente el señor Celaya, y anterior a la confitería La Ideal estuvo el bar del señor Mendez y el bar de Tuero tendría sus inicios en la Recoba, el bar y almacen El Pibe de Antonio Rosso, luego paso a Tito Taraburelli. En 1876 en la entocnes Recoba habia una construcción de madera donde funcionaba la casa de comidas de G. Martelli.
Muchos de estos boliches ofrecían entretenimientos como las canchas de bochas, tal la pulpería y cancha de bochas de Molina. En el Morejón, el almacén, boliche y canchas de Goyo Ponce (km. 70 y Ruta 9), el Bar-Letta de Ernesto Barletta (Colón y 25 de Mayo) el boliche de Soto El Pescador (Pueyrredón y Las Heras). Dentro del mismo ramo estaba la esquina de Chiquiti, el almacen y vinería de Cortopassi y Novoa (San Martin y De Dominicis) y el del señor Montana (Berutti y Guemes). Ademas de las canchas de bochas estos establecimientos ofrecían: juegos de cartas, taba, domino, damas, e inclusive; como el boliche de don Lindor Castro, compañía de alguna señorita "traviesa". Dentro de la gama de entretenimientos también estaba el bar y cancha de paleta del Vasco Etchenaut (en este lugar tiempo después se construiría el cine Moderno (25 de Mayo y San Martin).
Algunas vinerías también invitaban a desgustar el producto siendo una de las más antiguas la vineria y deposito de grappa de Celestino Oddonetto, sobre calle Real (año 1888), años después y sobre datos de A. Cruz en las calles San Martin y De Dominicis había una vinería (vinería de Cortopassi) donde servían directamente del tonel al jarro de medio litro (los chicos de la época decían la borracheria cantante).
Como de bares y boliches estamos hablando, debo decir que Campana desarrollo una pequeña industria de licores y gaseosas. La fábrica mas antigua de licores fue la CUSENIER. Eliseo Cusenir y Osvaldo Rocha, en 1858 y hasta 1896 fabricaron licores y bebidas espirituosas para todo el país. Cerca del fin del siglo 19 y en menor escala, don Jordán Busso también fabricaría licores. Tiempo después y con la marca SUPERARIS, Busso abría su fábrica de gaseosas y sodas. En 1902, gracias al auge de la "soda" y las "gaseosas" se forma en Campana la Sociedad Cooperativa para la Fabricación de Sodas Gaseosas y Refrescos.
Muchas otras familias, tal la de Busso (como detalle, podemos decir que don Jordán fue el representante Nº 2 de la cerveza Quilmes en el país), iniciarían su propia marca, JUAN SCHINONI, con sodas y gaseosa (representante de cerveza Palermo), MIGUEL ILLIARRAMENDI, sodas y gaseosas, familia Tartara sodería, familia Dallera, sodería (esta ultima comprada tiempo después por JAROSLAVSKI HERMANOS, sodería y fabrica de gaseosas.
Hubo quienes hicieron otros tipos de bebidas como aperitivos. Asi pues nació la Goliat de Paoloni y Fatuzzo.
Nota: la familia Schinoni en sus ultimos años de embotelladora también se dedicó a la fabricación de jugos de tipo frutales. La familia Paoloni promocionó se bebida Goliat con un avión que surcaba los cielos de Campana, convirtiendose en una de las primeraqs propagandas aéreas de la época.
Patricio Sartor



