El juez federal subrrogante Octavio Aráoz de Lamadrid, titular del Juzgado Federal Nº 9 de Capital Federal, continua llevando adelante la investigación sobre la misteriosa desaparición de un cargamento de 160 kilogramos de cocaína, ocurrido durante un importante operativo internacional, realizado por personal de la Gendarmería, con la colaboración de agentes de la DEA y de la policía peruana, ocurrido a comienzos de febrero. En esa causa hay dos campanenses detenidos y uno prófugo quien sería el contacto de dicha organización con cárteles de droga.
Este sujeto de mediana edad, tendría, según confirmó una fuente de la investigación, pedido de captura nacional e internacional, y sería unos de los líderes de la banda, supuestamente el encargado de establecer los contactos con narcos peruanos y colombianos.
Mientras tanto, las pericias realizadas en los vehículos secuestrados, habrían confirmado que en ellos se habría trasladado la droga. El Meriva esta secuestrado en el Escuadrón Zárate de Gendarmería y el Mercedes Benz, en Campo de Mayo.
Recordemos que esta causa se inició luego de que un embarque se les habría extraviado a agentes antidrogas durante un procedimiento denominado "entrega vigilada".
El operativo consistió en el seguimiento de un importante cargamento de cocaína que había sido embarcado en la ciudad peruana de Tacna en una avioneta que, luego de hacer escala en la provincia de Salta, llegó al aeropuerto de San Fernando.
Allí, los investigadores antidrogas de la Gendarmería Nacional debían vigilar la entrega del embarque a la banda de narcotraficantes que se dedicaba a enviar una parte de la droga hacia Europa y a distribuir otra parte en la Argentina.
Acompañados por los cuatro agentes de la DEA y por los dos investigadores de la policía peruana que habían partido desde Tacna, el personal de la Gendarmería siguió a los narcotraficantes que habían cargado la cocaína en un Mercedes-Benz y en un Chevrolet Meriva.
Pero finalmente los efectivos de la Gendarmería y el resto de los agentes que los acompañaban perdieron de vista los dos vehículos en los que viajaban los narcotraficantes y el cargamento de droga.
El pasado 9 de febrero la Gendarmería realizó una serie de allanamientos en Campana en donde logró detener a dos de los integrantes de la organización, y secuestrar los dos automóviles que fueron utilizados para el traslado de la droga.
Hasta ahora la droga, no apareció y los investigadores ya solo se resignan a poder desbaratar la banda.



