En las próximas horas, el abogado del ex policía Ramón Medina, acusado de ser el autor material del homicidio del joven Pablo Martinoli, presentará un habeas corpus en la Cámara de Apelaciones Zárate-Campana solicitando el cambio de carátula de la causa de homicidio a lesiones gravísimas.
Los camaristas deberían expedirse a la brevedad sobre este pedido en virtud de la celeridad que requiere esta acción. El pedido del abogado defensor, el doctor Jorge Iparaguirre, se centraría, como oportunamente habíamos adelantado, en una pericia existente en la causa desde hace varios años. Se trata de un informe de un perito de la misma familia Martinoli que dice que el joven murió dos horas después de recibir el disparo en su cabeza, pero el médico de policía lo dio por muerto instantáneamente, sin revisarlo, y en base a que los policías en la escena del hecho le dijeron que ya había fallecido. Pero la pericia es clara, asegura que el joven tuvo sobrevida después de recibir los disparos. "El protocolo de autopsia da cuenta de que se encontraron en abdomen 2000 c.c. de sangre lo que se denomina hemoperitoneo. Para que dicha colección hemática se produjera, era necesario que hubiera vida. Puntualmente, cualquiera fuera el estado previo de quien recibiera el disparo, continuó con vida, tanta y necesaria como para hacer que los vasos lesionados por los disparos pudieran ser capaces de seguir manando sangre hasta completar una colección de aproximadamente dos litros en la cavidad abdominal", asegura el perito en su informe. "A pesar de ambos disparos, continuó con vida", concluyó el perito en su informe.
A esto se suma el testimonio de una testigo que arribó varios minutos después a la escena del hecho y que aseguró que Martinoli aún estaba vivo. Se trata de Elsa Susana Aquino quien en el 2000, al declarar ante la jueza de la causa la doctora Raquel Slotolow, aseguró que ella vio que Martinoli "movía una de sus manos" y que también llegó a "escuchar un quejido" suyo.
Estos dos elementos permitirían, según el planteo de la defensa, el cambio de carátula de la causa y pondría el foco ya no solo en Medina sino en los policías y en el médico policial, quienes habrían hecho abandono de persona. "Lo que está claro para nosotros es que Martinoli tuvo sobrevida, y que por lo menos podría haber sido estabilizado mediante la colocación de suero y haber llegado a una operación en donde no sabemos que puede haber pasado, pero el beneficio de la duda favorece a Medina", aseguró Iparaguirre en dialogo con este medio.
"No se puede decir de ninguna manera que la jueza de la causa haya pasado por alto esto o haya actuado mal, ella cumplió con lo que las partes le pidieron, se expidió sobre lo que le solicitaron", aseguró al ser consultado sobre si esta situación no se podría haber detectado previamente, teniendo en cuenta que la información en la ellos se basan figura en la causa desde el 2000.
Ahora la palabra la tendrá la Cámara que podría resolver antes del fin de semana este recurso.
Recordemos que el homicidio de Pablo Martinoli se produjo el 9 de abril de 1997, en la zona de Escobar, luego de que una persecución terminó cuando el imputado Medina y su hijo balearon a Martinoli y a Jorge Malvido, quien sobrevivió a ese hecho pero luego murió en un enfrentamiento con la policía.
Martinoli recibió un disparo en la zona glútea, cayendo de espaldas al piso, junto a un zanjón allí existente, y en esas condiciones, Ramón Medina le habría efectuado un segundo disparo, que le impacta en el hueso frontal con salida en el hueso occipital, provocando su deceso.
En principio la policía de Escobar montó una escena del hecho, falseando hasta la misma autopsia, que luego fue anulada.
Cuando la jueza Slotolow en base a la nueva autopsia le dictó la prisión preventiva Medina se escapó y permaneció prófugo hasta febrero de este año cuando la policía lo detuvo en Vicente López.



