Y eso que encontrarnos a escribir es una experiencia especialísima, casi como un encuentro amoroso de las palabras con las ideas y nos pasó en estos últimos días que el amante faltó a la cita. Esa ausencia nos duele mucho; tanto como si hubiese sido una traición. En este caso somos nosotros mismos los traidores traicionados.
Al no estar sentimos el vacío que la ausencia de la columna nos deja; ojeábamos el diario y a sabiendas que no estaría el conocido marco, igual lo buscábamos como a un amigo que se espera.
Y después del dolor nos llegó otra instancia , la reflexiva; pensamos acerca de la vigencia de este romance con los lectores. Por momentos se nos presenta como un amante que cada día , nos pide más y más y cada vez parece necesitar mejor y más consistente calidad de alimento para satisfacerse; en otros como una maravillosa posibilidad catártica donde expresar todos nuestros sentimientos.
En ambos casos, siempre un espacio privilegiado donde compartir ideas, expresiones y sentimientos, que nacen de la charla amistosa y cordial de nuestro encuentro y se plasma luego en las palabras de las notas. A veces palabras propias, otras, del acerbo cultural que circula y del que nos apropiamos por un instante para volverlo a lanzar: Siempre contienen una pizca de algo de nuestro sentir. A veces porque expresa directamente lo que pensamos, otras porque nos divierte o nos conmueve y siempre nos llena de interés para con vos, querido lector.
Muchas veces nos aportan desinteresadamente sus textos y nos permiten compartirlos, nutriéndonos con su afecto e interés.
Por eso en estos días en que distintas razones nos hicieron que el espacio quedara vacante, nos sirvieron para pensar acerca del valor de este espacio que supimos construir juntos y de nuestro compromiso de intentar seguirlo pese a todo y como podamos, manteniendo prendida la llama, nuestro tesoro. Nuestra personal manera de brindar por la vida, dichosos de compartir lo que pensamos y en lo que creemos; confrontando y compartiendo.
Así que no nos queda más que agradecer como razón y despedirnos hasta la próxima.
Lic. Patricia Katz. Lic. Sebastián Terrizzano.
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