Soy uno de los medios más utilizados en todo el mundo, pero aquí en la Argentina y más aún en Buenos Aires, estoy compitiendo día a día con el subte y el tren.
En la actualidad me encuentro en la "nueva" línea local del partido de Campana.
Transporto muchas personas, entre ellos, a los alumnos, trabajadores de todo tipo, policías, etc. ; pero hay quienes prefieren a otro transporte antes que a mí… ellos son los discapacitados en sillas de ruedas, por ejemplo.
Saben por qué? No tengo rampas que permitan su movilización para ascender o descender de mí; y es por eso que desgraciadamente deben recurrir a otro medio más caro… pero más confortable y que los acobija debidamente.
Me apena que las autoridades no vean esto como una necesidad urgente y no menos importante para una mejor atención y servicio a la comunidad toda.
Sueño con tener asientos mullidos y cómodos.
Sueño con que me vean como a las líneas de larga distancia, tan lujosas y puntuales.
Sueño con escuchar de mis pasajeros lo bien que viajan y la llegada a horario desde el lugar de partida hasta su lugar de destino.
Sueño con padres y abuelos que enseñen a su descendencia, la importancia del cuidado de los transportes de nuestra localidad.
Sueño con ver reflejados en mis espejos, caras de satisfacción, de gusto por el viaje que recorren. Que puedan ver a través de mis vidrios (que parecen esmerilados por la tierra), el hermoso paisaje de mi ciudad… ya sea el del Parque Urbano, la Plaza Principal, la Estación, el Arco de Bienvenida; para aquellos que nos visitan por primera vez, etc.
Sueño con muchas cosas… anhelo tantas otras, pero la realidad supera todo lo que aquí confieso y deseo.
… Llego a mi destino final, después de un arduo día de trabajo y trato de olvidar en algún rincón de mi memoria, los rostros cansados, enojados, el tumulto de gente que no quiere viajar así parada; porque en realidad no se lo merece. Son personas, no ganado.
Sin embargo, quien me maneja y me trata bruscamente, hace subir y subir pasajeros hasta más no poder… y entre gritos y gritos, pide "más lugar", "en el fondo hay más espacio", "vamos que entramos todos", etc.
… y los bebés, los pequeños y ancianos que tienen que ubicarse donde pueden, las mamás que hacen lo imposible por sostenerse ellas con sus bolsos y con sus hijos de algún pasamanos o asiento, que al frenar o acelerar el chofer, no sean empujados y lleguen a caer?
Espero que este sueño tenga un final feliz y puedan repararme lo más pronto posible, para verme bello y seguro, por dentro y por fuera… y que todos sientan orgullo por subirse a este noble amigo, que con un poco de mantenimiento y dedicación; ansía que lo prefieran, por sus condiciones, a él antes que al privilegiado remis o al monumental tren.
Que no sea una utopía …
El colectivo .
P.I.R.



