"Los pueblos que olvidan sus tradiciones, pierden la conciencia de sus destinos
y aquellos que se apoyan sobre tumbas gloriosas, son los que mejor preparan el porvenir"
Esta frase fue pronunciada elocuentemente por Nicolás Avellaneda en oportunidad de lanzar su proclama en 1877, para repatriar los restos del General San Martín, la que nos motivó a difundir este acontecimiento, pensando en nuestro porvenir.
Estamos en el siglo XXI (2000) y si nos detenemos a pensar, nos daríamos cuenta que todos los héroes, mártires, patriotas, excelencias del siglo XIX (1800) son reconocidos y recordados permanentemente, además llevan sus nombres las avenidas, calles, plazas, localidades, instituciones, etc.
En el siglo XX (1900) parece que no hubiesen surgidos ninguno de estos prohombres; será porque nos olvidamos de ellos o porque no existieron?....... Nosotros creemos que sí existen y esperamos no ser los únicos.
Al igual que los otros correos electrónicos que remitimos, esta información se la enviamos para que se difunda por todos los medios posibles y para que la población conozca estos hechos, los cuales nos llenan de orgullo y sirvan como ejemplo a nuestros jóvenes y a los descreídos; porque con esfuerzo, profesionalidad y sacrificio se pueden lograr metas que a veces parecen imposibles de realizar.
Le pedimos que retransmitan este mensaje a todos sus amigos y a los medios periodísticos, educativos, gubernamentales y legislativos que conozca, es por el bien de nuestra Patria, porque para amar algo hay que conocerlo y si no se difunde no se conoce.
PRIMER ANTARTICO ARGENTINO:
El Antártico Argentino, que invernó por primer vez en la historia en el Continente Antártico, es el entonces Alférez de Navío D. José María SOBRAL, quién permaneció en esas gélidas latitudes durante dos años consecutivos.
Una curiosa coincidencia signó su destino, nació y murió, después de haber vivido 81 años el mismo 14 de Abril, fecha que se recuerda el Día de las Américas.
Entre 1901 y 1903 participó en la expedición polar del Doctor Otto Nordenskjöld, la que quedó aislada en la Antártida durante dos años y que finalmente fue rescatada por la corbeta Uruguay en noviembre de 1903.
Fue el primer geólogo argentino con título universitario y el mejor petrólogo a nivel mundial de su época.
En el año 1914 ingresó en la Dirección General de Minas e Hidrografía donde llegó a ser Director General en el año 1924.
En 1930 fue nombrado Cónsul General en Noruega y a fines de 1931 ingresó como geólogo en YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) donde se jubiló en 1935.
En todos esos años no olvidó la Antártida sobre la cual siguió investigando y en sus conferencias al respecto, siempre sostuvo la necesidad de su ocupación pacífica, tanto del continente antártico como de los archipiélagos subantárticos.
Fue autor de importantes libros, entre ellos, El Futuro de Nuestra Armada, Problemas de los Andes Australes, Sobre Cambios Geográficos, La Frontera Argentino-Chilena en el Canal de Beagle y Dos años entre los hielos; donde concluyó esta última obra con estas palabras : "El hombre nunca debe contentarse con la victoria adquirida; el éxito no solo no debe ofuscarle sino que debe darle nuevo aliento para atacar lo más difícil, porque precisamente en eso se encuentra el placer de la vida."



