La dirección de Educación bonaerense aseguró ayer que se encuentra trabajando "contra reloj" para solucionar los problemas edilicios en escuelas de la Provincia, entre los que se encuentra la carencia de calefacción, motivo por el cual desde los gremios docentes recomendaron esta tarde suspender las clases.
En la última semana, en diversos colegios de Buenos Aires los alumnos presentaron quejas por el frío que pasan en las aulas, ya que muchos establecimientos no cuentan con un sistema de calefacción apropiado. Por caso, en esta capital una veintena de alumnos sufrieron intoxicación por monóxido de carbono -la estufa funcionaba mal- y otros fueron retirados de la escuela por sus padres, con fuerte dolor de cabeza y otros síntomas, todos a causa del frío que padecen.
Tras calificar el problema como "muy grave", Fernando Sigmonare, director de Infraestructura de la cartera que conduce Adriana Puiggrós, manifestó que "día a día se trabaja para solucionar ese y otros tipos de problemas en las aulas", y destacó que a los 10 millones de pesos que se destinan a los Concejos Escolares se sumaron otros $2,5 millones por las razones antes mencionadas.
"Hemos destinado un plus de dos millones y medio de pesos a los diez que estaban asignados para solucionar las deficiencias que tenemos y por las cuales los alumnos padecen frío", dijo el funcionario en diálogo con la prensa. "Puedo asegurar que trabajamos en el día a día intensamente", insistió.
Sigmonare estimó que son los alumnos de "unas 500" escuelas los que deben soportar las dificultades como el frío. E indicó que la razón por la cual no se llega al invierno con una adecuada infraestructura es la cantidad de años promedio que tienen los edificios en los que se dictan clases.
"La razón por la cual este problema se repite es que también se trabaja en otro montón de cosas, como reparación de goteras, baños, instalaciones eléctricas... Es una película constante en la que trabajamos permanentemente contra reloj. Pero, fundamentalmente, hay que tener en cuenta que estamos hablando de edificios con un promedio de edad de entre 30 y 40 años, y por eso el mantenimiento entra en crisis más cotidianamente", explicó.
En la tarde de ayer, el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (Suteba), recomendó suspender las clases en aquellas escuelas en las que los alumnos sufren el frío. En La Plata, centenares alumnos de dos escuelas no concurrieron: las autoridades siguieron los concejos del gremio.
Consultado al respecto, Sigmonare prefirió "evitar la polémica" y sostuvo que "se respeta lo que digan los gremios porque compartimos su interés". Además, el funcionario adelantó que entre el lunes y el martes próximo el Frente Gremial será convocado "para analizar juntos cuáles son los lugares más críticos y definir los pasos a seguir".



