La Comisión Episcopal de Pastoral Social, encabezada por su presidente, monseñor Jorge Casaretto, se reunió ayer con integrantes de la CGT y titulares de distintos sindicatos, para analizar e intercambiar opiniones sobre la situación laboral y social del país.
Del encuentro, que se llevó a cabo en la Federación de Empleados de Luz y Fuerza, participaron, además de Casaretto, titular de la diócesis de San Isidro; monseñor Joaquín Sucunza, Vicario General de la Arquidiócesis de Buenos Aires; y monseñor Oscar Sarlinga, obispo de Zárate-Campana.
Según informaron fuentes eclesiásticas y sindicales, también fue de la partida monseñor Jorge Lagassio, integrante de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado.
En representación de los gremialistas estuvieron presentes Rodolfo Daer (Alimentación), Daniel Amoroso (Sindicato de Juegos de Azar), Luis Barrionuevo (Gastronómicos), Julio Ieraci (Federación de Luz y Fuerza), Oscar Pardo (Smata) y Armando Cavalieri (Comercio), entre otros.
Las partes coincidieron en la necesidad de invitar a las próximas reuniones a representantes del Gobierno y el empresariado, al considerar "indispensable la presencia de esos sectores para poder alcanzar las soluciones a los reclamos realizados desde el campo laboral".
Sindicalistas y obispos acordaron también mantener la periodicidad de los encuentros -esta fue la segunda reunión entre obispos y dirigentes gremiales-, ya que entendieron que para que el ámbito de diálogo funcione "hay que anticiparse a los problemas y no sólo encontrarse en tiempos de crisis".



