Buenos Aires (NA) -- Los bolsas y monedas de América Latina cayeron ayer siguiendo el descenso de los mercados en Asia, Europa y Wall Street, ante posibles previsiones alcistas en las tasas de interés que controla la Reserva Federal de Estados Unidos (FED).
Las minutas de la FED que se darán a conocer esta semana creó temores financieros y de posible pérdida de atractivo sobre los mercados emergentes donde acciones, bonos y monedas han tenido fuertes remezones desde que la FED elevó el 10 de mayo último las tasas de interés en 25 puntos básicos, a un 5 por ciento.
En Buenos Aires, los bonos de la deuda externa retrocedieron hasta 2,66 por ciento para el Par en pesos que cotizó en 43,80 unidades, pasando por 2,54 del Discount en la misma moneda a 118,50 y del cupón atado al PBI argentino con 2,33 por ciento a 7,98 unidades.
Ningún título argentino externo logró avances esta tarde y el riesgo de nuestro país, medido por la Banca J. P, Morgan, fue el que más creció con 11 unidades a 371 puntos básicos.
Ayudó a este comportamiento el retroceso de los Bonos del Tesoro de EEUU con la consiguiente suba de sus respetivas tasas de interés implícitas que representan el rendimiento efectivo de quienes compran esos títulos en la hora actual.
El título a 30 años bajó a 89,21 dólares y el de diez a 100,12 dólares.
En un día en que los participantes extranjeros regresaron al mercado tras el feriado del lunes en Estados Unidos, se acrecentaron los temores de nuevas alzas que hicieron retroceder a las monedas de países emergentes como el real brasileño que cerró con una pérdida de 1,6 por ciento, luego de haber retrocedido más de cuatro durante la jornada y lograr una compensación parcial ayudado por la venta de "swaps" cambiarios desde el Banco Central del país carioca.
En una tendencia vendedora, los inversionistas se trasladaron hacia activos en dólares a raíz de las perspectivas externas donde subieron el oro y el petróleo.
A su vez, el peso chileno finalizó con pérdida de 1,26 por ciento, a 533,70 unidades por dólar mientras que el peso mexicano cayó 1,25 por ciento, a 11.3015 por dólar y acumuló una pérdida 4,05 por ciento desde el 10 de mayo.
La intervención del Banco Central en el mercado cambiario arrojó saldo vendedor por segunda vez en los últimos tres años, ya que la divisa norteamericana se disparó de nuevo a los 3,10 pesos.



