En otro acto más de la casi novelesca disputa mediática entre el recientemente creado Centro de Panaderos de Campana y el comerciante Roberto Monje, por el precio del pan, ayer, el panadero que provee al mencionado comerciante denunció que fue amenazado por el concejal -y panadero- Rubén Álvarez, para que deje de venderle el producto.
Según denunció, en dialogo con este medio, el panadero Ariel Vespaciani, en la jornada de ayer se presentó en su comercio Álvarez y un grupo de panaderos del Centro quienes lo indagaron sobre si él era quien le vendía el pan a Monje. Ante la respuesta afirmativa del joven, según relató, Álvarez le habría dicho "yo no quiero que nadie le venda pan" a Monje, ni al "precio fijado por los panaderos ni por debajo del mismo". Algo que no habría sido avalado por quienes lo acompañaban que en disidencia con el concejal le habrían dicho al joven que solo le venda si Monje esta dispuesto a comercializar el kilo de pan por encima de $1,80, como el Centro dejó establecido como precio base.
"Álvarez me dijo que si no dejo de venderle pan a Monje, me va a mandar a los inspectores de bromatología, porque la mujer trabaja ahí", agregó temeroso el joven panadero.
Por su parte, consultado por este medio, Monje, dijo que es "terrible la actitud de Álvarez" y demuestra que él tenía razón cuando llamó centro panaderil, "el centro patoteril". "Esta actitud lo único que hace es confirmar lo que había denunciado, esto es algo personal, y discriminatorio, pero por más amenazas que hagan no voy a cambiar mi actitud", aseguró Monje. "Vuelvo a hacer público que será responsabilidad de ellos cualquier cosa que me pase a mí, a mi negocio, a mi camioneta o quien me venda el pan".
"Este señor -por Álvarez- tiene algo personal conmigo, por eso sí es así que venga a mi negocio y lo charlamos, no que ande amenazando gente por ahí", exclamó el comerciante, quien ayer analizaba los pasos a seguir, pero que ratificó que seguirá vendiendo el pan al precio "que quiera".
Recordemos que la disputa entre Monje y el Centro de Panaderos se había iniciado cuando estos últimos anunciaron una recomposición del precio del pan, que en algunos casos llegó al 50 % por kilo.



