Buenos Aires (Especial para NA, por José Calero) -- Sin buscarlo, la ministra de Economía, Felisa Miceli, apunta a jugar un rol clave como defensora del modelo económico con vistas a las presidenciales del año próximo.
Con Roberto Lavagna muy cerca de instalarse como candidato, la jefa de Economía aparece como uno de los arietes que imaginan en la Casa Rosada para frenar ataques en el frente económico.
El nuevo escenario, aún lejos de definirse, tuvo un primer "round de estudio" esta semana.
Miceli salió dura contra Lavagna, y hasta se floreó con la frase "Nosotros hacemos las cosas bien", para sugerir que la gestión de su antecesor dejó algunos interrogantes.
Vale la pena detenerse en lo ocurrido en los últimos días: Lavagna --el ex ministro de Economía que piloteó la Argentina post devaluación-- salió a mostrarse como candidato y apuntó duro contra tres ejes de la política económica.
Cuestionó la política ganadera, criticó las estrategias aplicadas contra la inflación y cuestionó el lineamiento del gobierno con Hugo Chávez como agradecimiento a la compra de bonos por parte de la administración venezolana.
Las palabras de Lavagna le cayeron mal a Miceli, que analizó el tema con Kirchner y obtuvo la venia para salir a cruzar fuerte al ex ministro.
Aquí conviene ir por partes:
- Carne. A Miceli le cayeron mal las críticas porque considera que buena parte de los males en este tema se deben a que el ex ministro cajoneó el plan ganadero. Hubo palabras fuertes contra Lavagna en un encuentro de la ministra con ruralistas.
"Por fin nos reciben después de dos años de no darnos bola", dijo el presidente de una entidad en ese encuentro que resultó positivo para Miceli, ya que ahora logró encaminar la relación con el campo para beneplácito de Kirchner.
- Inflación. Lavagna salió a criticar la política antiinflacionaria del gobierno y las presiones que se aplican
desde la secretaría de Comercio Interior a cargo Guillermo Moreno.
Miceli estalló, y de inmediato salió a recordar que, al asumir a fines del 2005, la proyección de inflación para el 2006 era del 15 por ciento, mientras que ahora se redujo al 10.
El lunes se conocerá el costo de vida de mayo, que rondará el 0,6 por ciento, y será otro argumento económico de defensa de los acuerdos de precios en los que el presidente Kirchner jugó muy a fondo personalmente.
El gran objetivo será alcanzar una inflación muy baja en junio, pero Miceli ya ordenó a su equipo salir a bajar expectativas de un posible costo de vida cero.
En los próximos días también puede haber novedades en medidas vinculadas con la mejora de la competitividad de las empresas.
Pero los cruces entre Miceli y Lavagna también despiertan temores entre el empresariado, porque consideran que de persistir estos enfrentamientos pueden dañar la economía.
Por ahora, el empresariado hasta ahora parece operar a mitad de camino entre ambos bandos.
Por un lado respetan a Lavagna como "piloto de tormentas" tras la devaluación, pero reconocen el liderazgo de Kirchner para llevar el barco a buen puerto.
Lo que está claro es que en una hipotética pelea presidencial entre Kirchner y Lavagna, los empresarios apostarán sus fichas, y sus fondos, a ambos. Aunque eso será tema de definiciones hacia fines de año.
Por ahora, en las principales entidades como la UIA, la Asociación Empresaria y la Cámara de Comercio, por citar algunas, prefieren dedicarse a ver cómo se sostiene el crecimiento.
El FMI, sin pena ni gloria.
El viernes 9 de junio concluye el trabajo de los técnicos enviados por el Fondo, que se irá con bajo perfil, porque así lo quiere el gobierno.
Cuando llegaron, Felisa los recibió con un apretón de manos y no mucho más, y se espera que el viernes ocurra lo mismo: "Será una despedida formal, meramente protocolar", explicó un hombre del equipo de Miceli.
El día a día, los técnicos lo llevaron con el área de Finanzas capitaneada por Alfredo MacLaughlin.
El gobierno considera que la relación con el Fondo un un tema del pasado. Que la Argentina debe apostar a la producción y las inversiones, y enterrar definitivamente el modelo implementado en los 90.



