El gobernador bonaerense, Felipe Solá, encabezó el acto homenaje por el 50º aniversario de la Patria Fusilada "San Martín Unido", el cual se realizó en la localidad de San Martín.
La ceremonia se realizó en el Parque Eva Perón de dicho municipio, donde luego del acto principal se colocó una ofrenda floral y se realizó el descubrimiento de una placa alusiva.
Durante el acto de homenaje por el 50º aniversario de la Patria fusilada "San Martín Unido", el gobernador se refirió a la presencia de militantes justicialistas y aseguró: "nos vamos a encontrar todos juntos y en 2007 vamos a reafirmar el derecho de Argentina a crecer por decenas".
El mandatario, quien estuvo acompañado por el diputado nacional kirchnerista Carlos Kunkel, el ministro Jorge Varela y el intendente local, Ricardo Ivoskus, aprovechó la ocasión para acusar y desmerecer a aquellos sectores opositores que promueven alianzas para enfrentar al Gobierno.
"El gobierno de Kirchner ha puesto las cosas en su lugar: de un lado está el pueblo y del otro, los que quieren frenarlo", aseguró el mandatario. En tanto, remarcó que "los que quieren frenarlo tendrán todo su derecho de ir a elecciones y de perder como corresponde, porque el pueblo no va a dudar y va a ganar siempre mientras haya elecciones libres", remató.
En el transcurso de la ceremonia, desarrollada en el parque Eva Perón, el gobernador nombró a cada uno de los hombres que murieron en el fusilamiento del 9 de Junio de 1956 y a los sobrevivientes de la masacre en los basurales de José León Suárez.
Solá recordó que "la memoria ayuda a comprender el presente y el futuro", ya que "no todos los días se celebran 50 años de una gesta tan trágica y heroica" para el país.
Del acto también participó el intendente de nuestra ciudad, Adalberto Tonani, así como la diputada Stella Maris Giroldi y el director de medios de comunicación, Fito Tolassi.
Los fusilamientos clandestinos fueron perpetrados en 1956 por orden de la autodenominada "Revolución Libertadora", que derrocó el gobierno constitucional de Juan Perón e instauró una dictadura militar bajo el comando de Pedro Eugenio Aramburu. El escritor y periodista Rodolfo Walsh investigó -en la más absoluta soledad- los crímenes, y publicó una serie de notas sobre las cuales estructuró luego "Operación Masacre", el clásico que instauró el género de "no ficción" a nivel mundial.
Como queda probado en ese libro, el asesinato de los militantes peronistas y sus amigos -algunos de los cuáles no tenían ninguna relación con la política, como pasaría luego con cientos de desaparecidos- fue realizado antes de la instauración del estado de sitio, lo que los convirtió en un crimen fuera de toda legalidad, aún de la precaria que había instaurado el propio régimen. La intención del poder era arrasar con el levantamiento prodemocrático encabezado por el general Valle, pero terminaron fortaleciendo la resistencia peronista.
A 56 años de la masacre, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires plantea el homenaje como un reconocimiento a las víctimas del poder represivo, y a la vez como un ejercicio de memoria y reflexión sobre los orígenes de la violencia política que ensombreció el último cuarto del siglo XX en la República Argentina.



