En el día de ayer un grupo de vecinos del paraje Talavera, a orillas del canal Irigoyen, que forman parte del territorio insular campanense, realizaron una protesta reclamando la inmediata instalación en la zona del servicio de eléctrico.
Los vecinos se reunieron con el concejal de Primero Campana, Carlos Cazador, y con el integrante de ese partido vecinal, Carlos Correa, tratando de lograr una solución a sus reclamos. Cazador quien se encuentra llevando a cabo una serie de gestiones para concretar el pedido de los vecinos, les explicó los primeros pasos dados y las acciones a realizar.
El problema es que estos vecinos -unas 50 familias- no tienen electricidad, a pesar de estar a apenas minutos de nuestra ciudad, a un costado de la ruta 12, por donde pasa el tendido de cables de electricidad a menos de 50 metros de las viviendas. "Queremos que la gente de Campana sepa lo que nos pasa, sepa que somos campanenses también, no de Zárate, por eso necesitamos que el intendente de Campana nos ayude a encontrar una solución a este problema", relató una de las vecinas en dialogo con la prensa. Según explicaron los vecinos la empresa prestataria del servicio eléctrico en esa zona es la Cooperativa Río Carabelas, que no tiene sede en la zona, sino en San Fernando, y que pretende cobrarles unos $7500 a cada familia para bajarle la luz, cifra que resulta imposible de pagar, para gente que vive mayoritariamente de changas.
"Nosotros no tenemos problema en pagar el consumo, pero no podemos pagar esa plata que nos piden para bajar el servicio, es imposible, necesitamos que bajen esa cifra o que el municipio o el gobierno provincial se hagan cargo de subvencionar la instalación", agregó una de las vecinas.
Según comentó Cazador, la cifra que pide la cooperativa es descabellada, teniendo en cuenta que el transformador que ellos aseguran que cuesta unos 6000 pesos, solo costaría unos $2500, algo que sería denunciado ante el OCEBA, el organismo de control provincial de la empresas eléctricas.
"La luz es fundamental para nosotros, para poder producir y desarrollarnos, sobre todo las mujeres que no tenemos trabajo en la isla, de esta manera podríamos realizar emprendimientos de tejido o costura", aseguraron.
"Los precios que pretende cobrar esta empresa, que ni siquiera tiene sede en nuestra ciudad, son un verdadero robo, esta gente necesita la luz, no quieren clientelismo, ni caridad, quieren herramientas de trabajo", señaló Cazador, quien presentará un proyecto en la próxima sesión del HCD, pidiendo la intervención del municipio o del gobierno provincial para que resuelva este tema.



