Por María Cristina Tomasenía
En una de las clases del Taller Escuela Mariano Moreno se habló sobre la importancia del Mundial que se está disputando en Alemania y los profesores preguntaron si la mujer comparte el entusiasmo de los hombres por el más popular de los deportes. Se respondió que creció el interés femenino por el fútbol, más si compite nuestro país en certamen de tamaña categoría.
Por mi parte estuve mirando el partido entre la selección argentina y su igual de Costa de Marfil, haciendo lo propio en todo encuentro en el que participe nuestro país. También escuché los comentarios de los entendidos y las opiniones de los hinchas.
De allí deduzco que los argentinos somos poco humildes e irrespetuosos. Todos criticamos los cambios del director técnico. Nadie observó o esperó sus declaraciones o conoció con antelación sus estrategias de juego. Así como en esta oportunidad creo que dispersamos las buenas ideas o proyectos de otro con críticas negativas en muchos ámbitos.
Cuando alguien pone en marcha algún plan o proyecto, enseguida decimos: - "No va a funcionar". Son muy pocos los que esperan los resultados, menos aún los que se suman al esfuerzo.
Somos un pueblo solidario, asistiendo al que necesita, damos alimentos, ropa, lo que nos hace sentir bien por el deber cumplido. Pero somos envidiosos de los proyectos ajenos, ni hablar de los logros.
El envidioso destruye, no le interesa lo que tiene el otro porque a los mejor no tiene la capacidad suficiente para hacerlo, pero tampoco quiere que vos lo tengas y se hace la vida imposible. De esta manera nunca avanzamos.
Hasta el momento no ha aparecido un director técnico que nos haga funcionar en función de equipo, como nosotros deseamos. Hay personas brillantes que han puesto en marcha grandes motores y hoy tenemos instituciones que asisten, desinteresadamente socorren, ayudan, dan apoyo, seguridad, etcétera.
Sería bueno que dejáramos de decir "no" y de poner "palos en la rueda" y sumáramos.
Amo a mi patria y tenemos la mejor gente, pero nos falta el DT. En este momento todos nos sentimos guías pero con tantas órdenes y contraórdenes no sabemos como seguir.
Estamos en el lugar y a veces retrocedemos. Hay muchas individualidades, son brillantes, pero sería mejor para todos si trabajáramos en equipo.
Dice el diccionario en acepción de la palabra equipo: "Grupo de personas para determinado servicio".
Como dice un refrán criollo: "Muchos caciques y pocos indios".
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La autora es alumna de Periodismo y Comunicación Social del Taller Escuela Mariano Moreno.



