Santa Fe, (NA)- Las lluvias y los fuertes vientos que se abatieron en las últimas horas sobre Santa Fe complicaron la situación en la ciudad capital, mientras que el agua de las inundaciones ya comenzó a ingresar en Melincué, al sur de la provincia.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) extendió el alerta climático para toda esa zona con ráfagas de vientos superiores a los 30 kilómetros por hora, mientras que la situación irá disminuyendo en intensidad en forma temporaria.
El gobernador santafecino, Carlos Reutemann, indicó que entre las 5:00 y 8:30 de ayer cayeron 25 milímetros de lluvia, y admitió que la situación es «cada vez más desastrosa».
Reutemann agregó además que en la actualidad existen «28 mil viviendas y 100 mil personas afectadas».
Las lluvias que azotaron ayer en Santa Fe complicaron la situación en algunos barrios de la ciudad, aunque el río Salado no registró una crecida, según indicaron las autoridades.
Sin embargo, hubo sectores de la capital provincial que se vieron sorpresivamente anegados otra vez, generando preocupación entre vecinos y autoridades locales.



