Los 38 millones de habitantes, no importando su raza, color o ideología y que viven en la Argentina, tienen el derecho constitucional de ser felices, ya que la "Carta Magna", según mi interpretación contribuye con sus leyes a una convivencia pacífica en el amplio espacio geográfico de nuestro país.
El destino, para mi venturoso, quiso que naciera en la provincia de Salta, exactamente en los pagos de Orán. Heredé de mis ancestros, mi madre y mi padre el amor entrañable por la tierra que me vio caminar, siendo niño, por sus caminos y cerros pedregosos, serpenteando por altitudes que supieron caminar los gauchos de Martín Miguel de Guemes, en su constante lucha por la independencia nacional.
El paisaje y las costumbres de mi provincia, sus bagualas, sus poetas y músicos como Juan Carlos Dávalos, el ´cuchi Leguizamón, Manuel J.Castilla, Jaime Dávalos, Los Chalchaleros y Los Fronterizos, me contagiaron su vocación musical y poética y hoy, cuando no tan joven estoy cursando estudios de cultura general, historia, oratoria y comunicación social, junto al maestro Ismael Garzón, reconozco el valor que para mi tiene el culto permanente de nuestras más puras tradiciones.
Yo también soy uno de los 38 millones de personas que habitan el suelo patrio y agradezco el bendito destino que ha tomado mi existencia y con mi charango, mis canciones y mis amigos le cantamos a nuestros vecinos y compañeros de estudios.
Sí, me considero feliz y próximos a la celebración del Día del Amigo quiero decir a todos desde la sencillez de mi provincianía, que les dedico estas palabras nacidas del corazón y para quienes, sin rodeos, me regalan cotidianamente la dicha de saberlos amigos, extendido este concepto a mis compañeros y jefes de la empresa Siderca.
El autor también es conocido como "El chango de Orán", músico y alumno del Taller Escuela Mariano Moreno, de Periodismo y Comunicación.



