El Ayurveda, como ciencia milenaria, propone un retorno a la Naturaleza y hoy en día esta propuesta cobra cada vez más fuerza.
Los baños de sol son una poderosa fuente de salud y vitalidad. Sin sol no existiría la vida sobre el planeta.
Estamos en invierno, los días tienen pocas horas de luz solar y predisponen a muchos trastornos comunes de la vida actual: insomnio, depresión, letargo, baja inmunidad, ansiedad, nerviosismo, agresividad, hiperactividad en niños, etc.
Estos trastornos pueden mejorar radicalmente con adecuada exposición solar y disminuyendo todo lo posible la exposición a campos electromagnéticos de pantallas de TV, computadoras, microondas, etc.
Exponer unos minutos diariamente la piel desnuda y los ojos descubiertos a la luz del sol, pero sin excesos, lo importante es una exposición breve pero diaria y considerarla una actividad médico-higiénica igual que ducharse.
El factor clave de la helioterapia es la radiación ultravioleta y el receptor clave es la retina. La radiación UV perjudicial para piel y ojos es la de onda corta (que es filtrada por la atmósfera por lo tanto la radiación UV que llega a la tierra es la de onda larga, de efectos benéficos).
El sistema "oculo-endócrino" necesita de la luz solar para vitalizar el organismo, mejorar la inmunidad, fijar la vitamina D, mantener la salud de la piel, mejorar el estado de ánimo y el ritmo del sueño-vigilia, normalizar trastonos de consulta, etc.
La actividad física y el deporte al aire libre, tienen que ser irremplazables por ej. ahora que vienen las vacaciones de invierno.
Bioquímica Mónica A. Rímoli
Postgrado en Medicina Ayurveda



