Ayer tarde Villa Dálmine realizó una intensa práctica de fútbol en la cancha de Azul y Oro, ubicada en el Callejón Bellomo, culminando su puesta a punto de cara al difícil compromiso que afrontará mañana sábado frente a Liniers, donde el «violeta» se jugará muchas de las chances que tiene de quedar a un paso del ascenso directo.
Seguramente al partido que se llevará a cabo en la cancha de Tapiales, mucha gente campanense estará acompañando a su equipo y por ello las dirigencias de ambos clubes han dispuesto que la parcialidad «violeta» ocupe la tribuna que habitualmente utiliza el local, que cuenta con capacidad para 1.200 espectadores.
Con respecto a la formación que presentará el técnico Iparraguirre, como es habitual la misma no pudo ser confirmada, aunque de acuerdo a lo visto en la práctica, no variaría demasiado de la que le ganara a Colegiales, donde probablemente ingrese Miguel Castrellón, como única variante desde el arranque, reemplazando a Alejandro Friedrich.



