En la jornada de ayer se inició un conflicto gremial en la planta de gases industriales de la empresa IPSA, en donde los trabajadores nucleados en el gremio de los camioneros iniciaron un paro en reclamo del despido de uno de los chóferes de la transportista Liquigas.
Los 35 chóferes de Liquigas paralizaron su actividad al conocer el despido de uno de ellos porque según aseguró el titular local del gremio Alberto Naredo, el chofer "reclamó horas extras y en represalia la empresa lo despidió".
"Estuvimos dialogando con el titular de la empresa y dijo que no podía dar marcha atrás con la medida, por eso decidimos parar y vamos a mantener la medida hasta que cambien su actitud, ya hemos hecho la denuncia en el ministerio y están citados para mañana al mediodía", señaló Naredo en dialogo con la prensa. El dirigente explicó además que con el correr de las horas se fueron enterando de otras situaciones que estaban viviendo los chóferes de la empresa y que responden a manejos arbitrarios "que no" toleraran.
Junto a los trabajadores y los dirigentes locales estuvo el titular de la rama combustibles del gremio de camioneros, Alberto Lobruto, quien aseguró que esta "es otra de las empresas que piensan que el trabajador es un numero y nada más pero se equivocaron".
Lobruto dijo que mantendrán la medida hasta que la empresa cambie de actitud.
Naredo y Gonzalez del gremio de camioneros local.



