Hasta el momento no hay datos concretos sobre que fue lo que ocurrió con Anibal Méndez, quien fue encontrado en la mañana del sábado 26 de agosto con un balazo en la cabeza en un camino rural ubicado en la zona de la fábrica de ladrillos La Pastoriza, a metros de la Ruta 9. Méndez continúa en grave estado en una clínica privada de la zona norte.
Una persona que no pudo ser identificada fue la que dio aviso a la policía de la presencia del cuerpo. Al llegar los efectivos se encontraron con Méndez agonizando con un tiro en la cabeza, semidesnudo recostado sobre el asiento del acompañante. Desde entonces los investigadores no han podido obtener datos concretos sobre que fue lo que ocurrió esa madrugada.
Inicialmente se pensó en un hecho pasional, descartándose el tema del robo ya que Méndez tenía todas sus posesiones cuando fue encontrado; tenía su celular, unos $700 en la billetera, la billetera que su hijo había olvidado en su jeep y herramientas por varios miles de pesos. Méndez se dedicaba a la mecánica, trabajaba con una empresa de transporte local pero no en Campana sino en distintos puntos de la provincia en donde se rompían los camiones. La idea del hecho pasional no encontró asidero tampoco, ya que tanto familiares como conocidos habrían descartado que tuviera una relación extramatrimonial en la zona y mucho menos una relación homosexual como se había pensado en un principio.
Hasta el momento, los investigadores no descartan nada, hasta la posibilidad de que se haya tratado de un intento de suicidio, y que alguien que haya robado el arma, pero por ahora son solo hipótesis de trabajo que parecen no tener posibilidades de confirmación salvo que Méndez se recupere y diga la verdad de lo que sucedió esa madrugada.



