Buenos Aires, (NA)- El presidente del Episcopado, monseñor Eduardo Mirás (Rosario), instó a sus pares a renovar el compromiso de luchar contra «toda corrupción», y rechazó la «ruindad» con la que reaccionan algunos sectores contrarios al accionar de la Iglesia.
También exhortó a los obispos a colaborar «incesantemente» con los más necesitados, sobre todo a través de Cáritas Argentina, y valoró la tarea realizada durante el «confuso y difícil» momento posterior a la caída del ex presidente Fernando de la Rúa. «Tuvimos que dar una singular colaboración para el diálogo que buscó unir a la ciudadanía dispersa y proyectar una nación posible», subrayó el prelado rosarino en la homilía que, por razones de salud, debió ser leída por el secretario general, monseñor Rodríguez Melgarejo.
La misa de apertura de la Asamblea Plenaria, que hasta el sábado se desarrollará en la casa de ejercicios María Auxiliadora de San Miguel, fue presidida -por igual motivo- por el cardenal Jorge Bergoglio (Buenos Aires) y concelebrada por monseñor Jonusz Bolopnek, delegado especial de la Santa Sede a la toma de posesión del presidente Néstor Kirchner.
Si bien la reflexión de monseñor Mirás fue más hacía el interior del cuerpo colegiado, dedicó varios párrafos a quienes rechazan el accionar de la Iglesia porque se «sienten objetados en su modo de pensar o en sus propios intereses». «Este rechazo muchas veces se viste de ruindad», sentenció el prelado rosarino, al tiempo que reconoció que ese tipo de agresiones fue experimentada por «alguno de nuestros hermanos (obispos)».
Admitió, sin embargo, que «la predicación de la verdad siempre será fuente de persecución, seguramente sorda y no cruenta, pero constante y agobiadora, porque el mundo prefiere con facilidad la anchura del propio parecer, la falta de compromiso y aún la mentira, antes que la rectitud de vida y la verdad propuesta en el Evangelio».



