Una más de nuestras inumerables notas referidas a la disconformidad de los beneficiarios o familiares de los mismos reclamando una solución a un problema que viven nuestros jubilados, la motiva el cambiante clima de las dos últimas jornadas con un agobiante calor el día martes, sofocante y peligroso para los golpes de calor, más aún en la gente mayor y el brusco descenso de temperatura de ayer miércoles a lo que se sumaba la lluvia y el viento donde se agudizó la situación "insufrible" que debieron afrontar los abuelos en sus gestiones en el local de PAMI.
La estrechez del lugar obligó a que la espera se realizara afuera, en la intemperie pero que "había que aguantar" por la necesidad de cada uno de los concurrentes de efectuar impostergables tramitaciones.
Las federaciones, los Centros de Jubilados siempre están reclamando por un más amplio local e incluso en la última sesión del Concejo Deliberante la concejal Barbero se ocupó del tema, sumado a ello carta de lectores y la propia producción periodística de este medio.
Es hora que se solucione el tema, no dá para más.



