Por demás frecuente en el consultorio del clínico, endocrinólogo, traumatólogo, neurólogo y guardia.
Las causas de calambres son variadas.
La contracción sostenida de un músculo capaz de generar endurecimiento y dolor es, por lo general subestimada por nosotros.
El único que le da el significado que realmente tiene es el paciente, no por saber el valor clínico del síntoma, sino por algo más simple: es a quien le duele.
La Academia Americana de Neurología proclama: "el acercamiento más efectivo en el tratamiento es establecer una estrecha relación médico-paciente y ayudar al paciente a tener un completo conocimiento de aquellos factores y circunstancias que provocan el dolor".
Factores y circunstancias que son muy variadas y deben saberse.
Como será de serio el tema, que en los países desarrollados, un paciente con calambres se lleva a su casa una cartilla donde deberá completar la cantidad de minutos diarios que desarrolla calambres bajo tres circunstancias: reposo nocturno, sentado, y parado-caminando-corriendo. Se arma un "calendario" del calambre que va acompañado de la dieta de cada día.
Los calambres son dolorosos en relación con el tamaño del músculo afectado y la duración del espasmo muscular. Dejan luego paso a una sensación de malestar permanente por 24-48 horas que se acompaña de sensibilidad muscular aumentada.
Calambres pueden aparecer por: esfuerzo, en reposo (nocturnos en ancianos, por ejercicio, diabetes, embarazo), por alteraciones de agua y sales ( diarreas, excesiva sudoración, diuréticos),por enfermedades neurológicas específicas, del nervio o músculo, por enfermedades clínicas riñón, tiroides, diabetes, hígado, suprarrenales), el sindrome de calambres-fasciculaciones, etc...
El calor o el frío pueden, bajo determinadas circunstancias, favorecer la aparición de un calambre, al igual que el uso de ciertos medicamentos como diuréticos, cardiológicos, para bajar el colesterol, laxantes, etc.
El calambre es multidisciplinario: involucra varias especialidades: al subestimarlo podemos retrasar el tratamiento de una diabetes, una enfermedad reumática, una falla renal, una enfermedad muscular progresiva. Debe por lo tanto ser respetado porque puede ser el único signo de alerta de una enfermedad.
¿A quien debo ver por calambres?
Sin dudas comience por el médico clínico.
Si el calambre resultara de una enfermedad neurológica pura, estos son los menos frecuentes.
Lo que es frecuente es que una enfermedad clínica afecte "de rebote" lo neurológico y aparezca el síntoma.
El clínico lo derivará al neurólogo si es necesario.



