Buenos Aires (Especial de NA, por Mariano Spezzapria) -- El presidente Néstor Kirchner está cada vez más convencido de que su mujer Cristina puede ser la candidata oficialista a la primera magistratura en 2007, por más que muchos acólitos le piden que se postule a la reelección.
Ese convencimiento presidencial tiene su correlato, también, en algunas movidas políticas que parecen corporizarlo. El más reciente de ellos fue la suspensión -sin explicación oficial alguna- del proyecto para instaurar los juicios por jurados.
No se trata de una iniciativa más: la autora es la propia primera dama y ya estaba listo su tratamiento en el Senado, pero llamativamente lo postergaron. Y se sabe que en la Cámara alta nadie tiene poder para frenarle un proyecto a Cristina K.
Por eso la especulación ganó los pasillos del Senado, donde cayeron en la cuenta que el proyecto de marras será tratado desde marzo del año próximo, justo el momento en que deben quedar instaladas las candidaturas de cara a la contienda de octubre.
La jugada de la "primera ciudadana" podría completarse con otras decisiones vinculadas a las reformas judiciales, un sector que viene siendo blanco de duras críticas de parte del matrimonio presidencial.
La "opción Cristina presidente" también se pudo percibir cuando el propio Kirchner movió a Daniel Scioli a la provincia de Buenos Aires, luego de que el gobernador Felipe Solá desistiera de buscar la reelección.
Es que la primera dama también era una alternativa para competir por el máximo sillón bonaerense tras la deserción de Solá, pero Kirchner la preservó. Y muchos de su entorno alentaron entonces la candidatura presidencial de la senadora.
Pero nadie fue tan lejos como los dirigentes justicialistas de Rosario que días pasados organizaron un acto bajo la consigna "Cristina 2007". El evento generó suspicacias porque se trataba de seguidores de Carlos "Lole" Reutemann.
Ajena a estas movidas que le parecen subterráneas, la primera dama sigue cultivando un perfil más parecido al de la chilena Michelle Bachelet o la norteamericana Hillary Clinton. Una de ellas está en el poder y la otra podría llegar en 2008.
Cristina K ya tiene poder, pero podría ampliarlo si su esposo decidiera concluir su mandato el 10 de diciembre de 2007 para abrirle paso a ella como la candidata oficialista.
Las encuestas, a esta altura, no serán una traba para sus aspiraciones. La primera dama se ubica segunda entre los dirigentes con mayor intención de voto a nivel nacional, sólo detrás del propio presidente.
La única duda, no menor para el kirchnerismo, es si Cristina podría superar la contienda presidencial en la primera vuelta, evitando que la oposición llegue al batolaje.
En este escenario, buena parte del optimismo electoral del Gobierno reside en la figura de Daniel Scioli. "A Daniel le costó entendernos y eso tuvo que ver con su pasado. Pero tuvo paciencia, grandeza y un alto grado de lealtad", dijo uno de los principales habitantes de la Casa Rosada.
El tridente oficialista se completaría con el ministro Daniel Filmus como candidato a jefe de Gobierno porteño. Las encuestas que maneja el Gobierno indica que cuenta con un 50 por ciento de conocimiento entre los ciudadanos de la Capital.
Pero todo el esquema podría variar si Kirchner lo decide. Y la decisión más importante que deberá tomar el Presidente es si finalmente su esposa será la candidata oficialista, como tanto declama el jefe de Estado entre amigos y colaboradores.



