Policías de la Departamental Zárate-Campana y de toda la bonaerense, junto a Servicios de Inteligencia, buscaban al cierre de esta edición intensamente al albañil Luis Gerez, quien declaró en una causa judicial contra Luis Patti por las violaciones a los derechos humanos ocurridos en la década del 70, y se encuentra desaparecido desde el miércoles a la noche.
Según trascendió de fuentes judiciales, Gerez fue visto por última vez el miércoles a la noche cuando fue a comprar cigarrillos y carne en la vecina ciudad de Escobar.
En la causa judicial, el testigo declaró haber reconocido a Patti como el responsable de haberle aplicado tormentos en una comisaría de Escobar en 1972.
La fiscal Andrea Palacios, que tiene a su cargo la investigación, aseguró ayer que "todas las fuerzas de la Policía de la provincia" fueron puestas a su disposición para llevar adelante el operativo de búsqueda.
En diálogo con la prensa, la titular de la Fiscalía Nº 1 de Escobar, confirmó que "hay una denuncia por desaparición" y que la investigación se encuentra en "etapa preliminar" de "recopilación de información y corroboración de la denuncia".
"Trabajamos junto al Ministerio de Seguridad bonaerense, organizamos las fuerzas de seguridad que están a nuestra disposición, así como nos abocamos a la tareas a recabar información y corroborar en la denuncia. Pero preferimos no adelantar datos para no entorpecer la investigación", explicó Palacios.
En tanto, fuentes de la Gobernación señalaron que existe una "profunda preocupación" por el tema y que el gobernador Felipe Solá se enteró el episodio "a las 3 de la mañana de hoy" cuando los familiares de Gerez hicieron la denuncia a la policía.
"De inmediato se puso en contacto con el presidente Néstor Kirchner y con el ministro del Interior, Aníbal Fernández", señalaron los voceros y se montó un operativo conjunto entre la Policía bonaerense, la Federal y la SIDE. Anoche los investigadores, permanecián reunidos en la fiscalia de Escobar, junto al gobernador Sola y el ministro Fernández.
La denuncia por la desaparición de Gerez fue radicada por su familia en la comisaría 1º de Escobar. El albañil tiene 50 años y cuando tenía 16 años escuchó la voz de Patti durante un procedimiento.
Gerez militaba con Gastón Goncalvez, desaparecido durante la última dictadura militar, en cuya causa está acusado Patti.
La causa Goncalvez -iniciada en octubre de 2004- y el caso por el secuestro y asesinato de Osvaldo Cambiasso y Enrique Pereyra Rossi fueron los pilares de la acusación contra Patti para impedirlo de asumir en su cargo en la Cámara Baja.
La desaparición
Ayer la policía trató por distintos medios de reconstruir los últimos momentos en que Gerez fue visto antes de desaparecer.
El testigo se encontraba en la casa de un amigo, de apellido Altamirano, y decidió ir a comprar asado, para quedarse a cenar allí, cerca de las 20.30. Pero supuestamente nunca habría llegado a la carnicería.
Los investigadores tomaron declaración al carnicero a donde había ido a comprar supuestamente el asado, y este también aseguró no haber visto al testigo.
Gerez tiene 51 años, es de tez trigueña, robusto, de 1,60 metros de estatura, cabello corto entrecano ondulado, ojos marrones y nariz chata.
Presenta como señas particulares un lunar blanco en el cuello y un tatuaje azul en forma de corazón con el nombre de la madre.
Vestía pantalón beige y remera roja manchada con pintura, ya que trabaja como albañil.
Según confiaron allegados a la victima, tanto él como otros testigos del mismo caso, ya habían sufrido amenazas para que "cerraran la boca", algo que habían denunciado ante la Dirección de Investigaciones Zárate-Campana.
El relato de Geres sobre Patti
Luis Angel Geres también es albañil como Jorge Julio López. Un poco más joven, nació el 27 de agosto de 1955 y vive en Escobar. Allí comparte una misma casa con su madre, Julia More, y su mujer.
La última vez que se comunicó con su familia fue ayer, a las 19. Llamó a su mamá para avisarle que no iría a comer, porque lo haría en lo de un amigo y compañero de militancia, Jorge Altamirano, en el barrio Lucchetti. Ambos pertenecen a una agrupación llamada Pensar Escobar, de base peronista, que apoya al presidente Kirchner.
A las 20 le avisó a su amigo que salía para comprar un digestivo y asado. No lo volvieron a ver. Altamirano salió a la media hora a buscarlo, pero el lugar al que iba estaba cerrado. Se fue entonces a la casa de otro amigo, a dos cuadras de la suya, pero allí tampoco sabían nada de Geres.
Fue entonces que llamó a José Orlando, el hermano del albañil desaparecido, e hicieron la denuncia.
En la casa de los Geres el teléfono quedó intervenido. La policía bonaerense se llevó los celulares de toda la familia y ropa y pertenencias del hombre para comenzar la búsqueda.
En su declaración ante la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento de la Cámara de Diputados, Geres sostuvo que estuvo detenido en la comisaría de Escobar, pero aclaró que no fue por un hecho político.
Relató entonces que en 1972 fue detenido tras la muerte de un joven en su barrio y que en la comisaría fue amenazado. "No había una sola persona, siempre había dos o tres. Recuerdo a uno de ellos perfectamente; estaba Luis Abelardo Patti", declaró.
Después relató que lo llevaron a un cuarto vacío, que no era un calabozo. Vendado y desnudo lo acostaron en una cama con elásticos de alambre de acero, con correas en las manos y en los pies, y lo torturaron con una picana.
"A pesar de que siempre quise sacarme todo eso de la mente, lo que me llevó muchísimo tiempo, finalmente me di cuenta de que más que un interrogatorio parecía una burla, porque había risas y decían ´Dale en los testículos, dale en la lengua, en las axilas´. Después me tiraron una toalla en el abdomen y yo sentía la corriente por la espalda, por las piernas, porque estaba desnudo y era todo de metal. La toalla estaba húmeda y parecía que hacía que todo eso estuviera electrificado", dijo Geres en su declaración.
Enseguida, ante la pregunta de los diputados sobre si podía reconocer a quienes lo tuvieron en esa sala, indicó: "Yo no vi, pero pude reconocer voces. Una de ellas fue la del que me hacía más preguntas; a lo mejor no era el que ponía la corriente, pero sí uno de los que dirigía, y decía ´Ponele atrás de la oreja que éste se defeca´. Una de esas voces la tengo reconocida como la del después comisario Patti".



