El cuerpo en estado esquelético de un hombre de mediana edad, fue hallado en el mediodía de ayer en el interior de un pozo ciego en el barrio Otamendi.
El hallazgo se produjo, cerca de las 13.00 en un pozo ubicado en la parte trasera de una vivienda precaria ubicada en la calle Gigena 258, entre Petiti y Ripa, del mencionado barrio.
Hasta allí llegaron efectivos de la comisaría local a cargo del capitán Miguel Zabala, junto a efectivos del Grupo de Apoyo Departamental, Distrital, a cargo del inspector Guerra, policía Científica y Bomberos, con una orden de allanamiento, para requisar el lugar pero más que nada para revisar el pozo ciego, ubicado a unos diez metros de la construcción. El personal de bomberos comenzó a excavar y retirar la cubierta de maderas y tierra que tapaba el pozo abandonado, y rápidamente confirmó que lo tan temido: en el interior del pozo había un cadáver.
De inmediato, y ante la presencia del instructor fiscal, el doctor Guevara, de la UFI Nº 2, los bomberos comenzaron a retirar primero una gran cantidad de prendas de vestir en distinta condición, que cubrían el cuerpo, y posteriormente las piezas del cuerpo, el cual estaba en estado esquelético. Los peritos y el mismo instructor constataron que el cuerpo presentaba evidentes huellas de haber sido apuñalado en la zona abdominal y el cráneo estaba partido al medio por un golpe.
Luego de que se le practicaran en el mismo lugar algunos peritajes, los restos fueron trasladados a la morgue local, en donde se le practicara la correspondiente autopsia y se tratará de establecer la identidad del sujeto, algo que hasta el cierre de esta edición no estaba confirmado.
La policía llegó por una denuncia de familiares
Si bien hasta el momento no existe ningún dato que lo corrobore, la sospechas de los investigadores apuntan a que el cuerpo hallado podría ser de un hombre de 28 años de edad, identificado como Gregorio Mendoza, quien según denunciaron sus familiares se encuentra desaparecido desde el pasado 7 de enero.
Los familiares de Mendoza, recién radicaron la denuncia el pasado domingo en horas del mediodía, porque él al parecer tenía además de su mujer, otra más, con la que también se quedaba algunos días, algo que influyó para que su familia no lo buscara de entrada.
Los policías sospecharon de algunos datos que aportaron los familiares y de inmediato fueron hasta la vivienda de la ex pareja de Mendoza, en donde había sido visto por última vez esa noche del 7, cuando le habría ido a llevar dinero. En la vivienda la policía se encontró con un fuerte olor nauseabundo, y algunas manchas de sangre cerca del pozo ciego, que le hicieron pedir una orden de allanamiento.
Posteriormente testigos aseguraron haber escuchado ese día gritos y una discusión en la que habría estado involucrado Mendoza, su ex pareja y un tercer sujeto, quien sería la actual pareja.
La hipótesis del homicidio
Si lo que dicen haber escuchado los testigos es cierto, lo que sospechan los investigadores es que la ex mujer junto a su pareja habrían apuñalado, golpeado y asesinado al hombre enterrándolo luego en el pozo.
Dos días después de que los vecinos escucharán gritos en el lugar, la mujer y su pareja se fueron de allí, dejando a un casero, quien también se convirtió en testigo clave de la investigación.
Las dudas sobre la identidad
La principal duda que surgió en la investigación es el estado del cadáver, del que solo quedaron los huesos, algo que no es normal que suceda en tan solo 15 días, salvo que los asesinos utilizarán algún precursor como la cal, o hayan quemado el cuerpo, algo que se determinará en la autopsia que se le realizará en la mañana de hoy.
Los familiares de Mendoza, no pudieron reconocer ninguna prenda, ni nada que diga que ese cuerpo pertenece a su familiar, por lo que la justicia ya ordenó un examen de ADN y también podrá ser útil en su identificación sus piezas dentarías.
En las próximas horas, el doctor Daniel Marabotti, interviniente en el hecho podría definir si pide la detención de la ex pareja de Mendoza y su concubino.
Bomberos, policias y testigos, junto al fiscal mirando en el interior del pozo.



