Buenos Aires (Especial de NA, por Mariano Spezzapria) -- Ya sea por cuestiones constitucionales o por simple conveniencia, el calendario electoral de 2007 se presenta muy fragmentado y todo hace suponer que se registrará, a partir de ello, más de un momento de tensión que pueda enturbiar la convivencia política nacional.
Es que no menos de diez distritos -nueve provincias y la Capital Federal- tendrán elecciones anticipadas respecto de los comicios generales- y se convertirán en un punto de referencia para establecer una tendencia de lo que pueda suceder en las presidenciales previstas para el 28 de octubre.
Los adelantamientos más relevantes, en este escenario, tendrán como protagonistas a tres distritos clave: la Capital Federal y las provincias de Córdoba y Santa Fe. En ninguno de ellos el Gobierno de Néstor Kirchner lleva las de ganar, aunque se trata de distintas realidades. En la ciudad de Buenos Aires, el jefe de Gobierno Jorge Telerman tiene en sus manos la pluma para firmar el decreto de convocatoria a elecciones y piensa en la primera semana de julio. La administración kirchnerista desearía retrasarla todo lo que fuera posible, pero no parece tener los medios para hacerlo.
Esto sucede porque el candidato oficialista, Daniel Filmus, necesita tiempo para instalar su postulación y pegar su proyecto a la campaña presidencial. En la Capital hay un tercer actor en disputa, Mauricio Macri, cuya sola presencia será determinante más allá de que decida competir o no en el distrito.
Tampoco se presentan escenarios dóciles para la Casa Rosada en Córdoba y Santa Fe. En ambas provincias las elecciones serán el 2 de septiembre y en ninguna de ellas el Gobierno tendrá un candidato propio, más allá de que en Córdoba los principales postulantes son dirigentes aliados.
En Santa Fe lleva todas las de ganar el diputado Hermes Binner, quien ratificó su posicionamiento opositor. El oficialismo cuenta allí como figuras al ex canciller Rafael Bielsa y al titular de la bancada de diputados nacionales, Agustín Rossi, pero la alquimia no parece poder conjurar el envión socialista.
Córdoba asoma más complejo: el gobernador De la Sota dio una muestra de su habilidad política cuando pegó la fecha de las elecciones locales a las de Santa Fe. Ahora es más probable que pueda alcanzar un acuerdo con Kirchner, porque el Presidente no se puede dar el lujo de perder dos elecciones en un mismo día.
Pero en la provincia mediterránea también tiene peso político Luis Juez. El intendente de la ciudad capital quiere ser gobernador y es un acérrimo rival de De la Sota. A la vez, coquetea con el Gobierno. Por si fuera poco, el crimen de Nora Dalmasso en Río Cuarto tiñe la actividad política local. Otro caso que se presenta complicado es el de La Rioja. Allí están enfrentados el gobernador Angel Maza y su vice Luis Beder Herrera, quien controla la Legislatura. Se meneó la posibilidad de una intervención, pero posiblemente la fórmula que se elegirá para tratar de calmar los ánimos será el adelantamiento electoral.
El Gobierno nacional también maneja la alternativa de impulsar allí la candidatura a gobernador del actual embajador en México, Jorge Yoma. Así, desalentaría los cuestionamientos a la reelección de Maza.
Con fecha precisa, en tanto, ya están confirmados otros adelantos electorales: Corrientes elegirá convencionales constituyentes el próximo domingo; Catamarca votará para gobernador el 11 de marzo y Entre Ríos anticipó sus propios comicios para el 18 de marzo.
Además, Río Negro elegirá cargos provinciales el 20 de mayo, mientras que Tierra del Fuego hará lo propio el 17 de junio y San Luis el 19 de agosto. Es posible, también, que se registre una situación similar en Tucumán.
Los adelantos irán conformando, casi con seguridad, el clima político en el que se disputarán finalmente las elecciones presidenciales de octubre. Y para ese momento todavía tiene que correr mucha agua debajo del puente.



