En busca de mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores alcanzados por este gravamen en un año electoral, el Gobierno anunció ayer que una nueva suba en el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias y algunas deducciones específicas.
La modificación comenzará a regir a partir del primero de abril y será retroactiva al 1 de enero de 2007.
Al igual que un año atrás, el anuncio se concretó en una conferencia de prensa en la Casa Rosda luego de una reunión entre el presidente Néstor Kirchner con el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, y la ministra de Economía, Felisa Miceli, de la que además participó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Miceli recordó que el oficialismo tenía la autorización del Congreso Nacional desde fines del año último para avanzar con la reforma y luego dio los detalles de los cambios: el piso salarial a partir del cual los trabajadores en relación de dependencia deberán abonar el tributo pasará de 3200 a 4000 pesos para los casados, y de 2400 a 3200 pesos para los solteros (ambos montos se refieren al salario bruto).
El costo fiscal directo de la medida será de 1550 millones, aunque su impacto final sobre el superávit primario dependerá de cuánto aumente el consumo a partir de esta modificación, un efecto que incidirá sobre la recaudación del IVA.
Las escalas porcentuales que aplican para el cálculo del tributo a los diferentes niveles de salarios se mantienen en los niveles actuales.
En el presupuesto 2007 se facultó al Poder Ejecutivo, en el plazo de 120 días de promulgada la ley (10 de enero de este año) a incrementar las deducciones del mínimo no imponible, la deducción especial y las cargas de familia, para el cálculo del impuesto a las ganancias. Además, se lo autorizó a modificar el mínimo exento del impuesto a los bienes personales, en el cual, según indicó Miceli, no habrá cambios.
Devolución. La funcionaria agregó que la medida oficial será retroactiva al 1 de enero de este año, por lo que a "aquellos trabajadores que se les ha deducido del recibo de sueldo, se les devolverán las sumas que les correspondan", ya que el impuesto es de carácter anual.
El nuevo piso surge del alza en el mínimo no imponible anual que pasa de 6000 pesos a 7500. Se agrega, además el alza de algunas deducciones específicas. Las cargas de familias por hijos pasará de $ 2400 a 3000 y por cónyuge de $ 4000 a 6000 pesos. En tanto, la deducción especial se incrementa de 22.300 a 28.500 pesos.
"Esto contiene un gran esfuerzo fiscal. La recaudación está en niveles sumamente importantes", dijo Miceli que agregó que se trata básicamente de una "adecuación" entre las necesidades de actualización de los salarios reales con la de mantener un ritmo de precios acorde con la realidad.
Moyano, a su turno, no sólo se mostró feliz por la iniciativa, sino que tampoco dudó a la hora de señalar que el oficialismo había cedido "una vez más" a sus reclamos. "Creo que hoy se ha dado un paso sumamente importante, el Gobierno una vez más ha cedido al reclamo que se viene haciendo desde la Confederación General del Trabajo y esto es una clara muestra de la política implementada por el Gobierno Nacional de ir recuperando paulatinamente el poder adquisitivo de los salarios", indicó.



