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» Este artículo corresponde a la Edición del sábado, 10/mar/2007 de La Auténtica Defensa.

Kirchner, con el dedo en alto




Buenos Aires (Especial para NA por Pepe Eliaschev) -- La pregunta del millón es ¿por qué tanto nerviosismo? Las cifras que difunde el Gobierno, estadísticas y logros de los que se ufana el Presidente, son descomunales y positivas. La Argentina debería estar meciéndose en apacible éxtasis de felicidad indubitable.

Sin embargo, cualquier observador ajeno a las querellas sempiternas que trastornan a la Argentina puede advertir que el lenguaje del poder, mechado de recriminaciones, imputaciones, reclamos y enojos, no se corresponde con un país que exhibe un formidable desarrollo económico y evidente baja de la desocupación.

Por el contrario, quien debería manejarse con el lenguaje más terso y moderado posible, el Gobierno, recae una y otra vez en furias mercuriales, estado de defensiva eterna y expresión de un grupo de personas que dan la sensación de vivir crónicamente acosados por un complot permanente.

El blanqueo de las aspiraciones porteñas de Mauricio Macri fue el acicate para el arranque a lo grande de 90 días durísimos. El 3 de junio la ciudad de Buenos Aires elige a un jefe de Gobierno que asumirá recién el 10 de diciembre.

Si Jorge Telerman y su coalición de justicialistas, sociales, radicales y progresistas varios, gana, el proceso se canalizaría sin traumas, pero si se impone Macri o (en teoría, nada es imposible) el oficialista Daniel Filmus, y ese triunfo se concreta en la segunda vuelta, el 24 de junio, ¿cómo se asegura la gobernabilidad del díscolo y atípico distrito federal hasta el 10 de diciembre?

Los derechos y las razones del Gobierno para asegurar su continuidad son perfectamente normales y legítimos: lo haría cualquier oficialismo en una democracia formal.

El control de la gobernabilidad es causa irrenunciable para todo equipo de gente que conduzca un estado nacional, como lo revelan, en su disparatada complejidad, las pujas en Italia por la continuidad de una coalición oficial que conduce con una ventaja milimétrica sobre sus opositores.

No es ése un problema para el presidente Kirchner. Gobierna la Argentina hace cuatro años y casi diez meses, con creciente discrecionalidad y evidente hegemonía funcional.

Desde la justicia electoral (encarnada en la figura todo-terreno de la jueza María Servini de Cubría, magistrada del poder permanente) hasta el Congreso, todos trabajan en cumplimiento de las necesidades del Ejecutivo.

Sin embargo, la ausencia de trabas verdaderas o dificultades que conspiren contra necesidades del Gobierno, no obsta para que el Presidente se presente ante sus compatriotas como hombre agredido, hostigado y colocado contra las cuerdas.

Por el contrario, Kirchner gobierna con márgenes de operatividad prácticamente sin antecedentes, pero en sus semanales alocuciones desde la Casa Rosada, así como en su mensaje al Congreso el 1º de marzo, proclama la existencia de una supuesta beligerancia opositora, en actitud hasta lastimera que provocaría murmullos de asombro en otras latitudes, Italia, por ejemplo, una de las primeras ocho economías del mundo, donde el gobierno de Romano Prodi acaba de lograr la "confianza" del Senado de su país por 162 a 157 votos.

Para el diputado Pedro Azcoiti [UCR], en el mensaje presidencial al Congreso "por largos momentos, el Presidente utilizó un tono entre perdonavidas y soberbio, propio de quien es conciente de sus limitaciones y quiere aparentar mas de lo que es y de lo que hizo".

Según el legislador, "en su larga exposición, el Presidente se dio el lujo de referirse en numerosas ocasiones a los males producidos durante la década del Noventa y por las políticas neoliberales, pero sin acordarse en ningún momento que él acompañó entusiastamente muchas de ellas y mucho menos asumir su responsabilidad que tuvo".

Kirchner recibió entusiastas aplausos del gobernador Felipe Solá cuando el Presidente elogiaba el financiamiento creciente de la educación, pero la provincia agonizaba por destrabar el conflicto docente, luego que el gobierno central aumentó los sueldos del sector sin determinar primero si las provincias tenían dinero para pagarlos.

La huelga docente se levantó, algo que le insumirá a Solá el desembolso de 1.100 millones de pesos, de los cuales apenas 300 millones provienen de la Casa Rosada, aunque no se sabe cómo ni cuándo.

Pero en materia de escenarios curiosos, hubo otros, sugestivos. Por ejemplo, Hebe de Bonafini, convertida por la Casa Rosada en dignataria con status institucional intocable, aplaudió con entusiasmo cuando el Presidente se ufanó en el Congreso de haberle pagado todo lo que se le debía al Fondo Monetario Internacional.

En ese sentido, el presidente del radicalismo, Gerardo Morales, calificó las palabras de Kirchner como "un discurso final" que da lugar a la candidatura presidencial de Cristina Fernández.

"Me parece que más que un discurso de apertura es un discurso de lanzamiento de campaña y me parece que el gobierno no está dispuesto a bajar la lógica de los agravios", sentenció.

Luego de que Kirchner se valiera de su artillería dialéctica para atacar a Macri, el diputado macrista Federico Pinedo aseguró que "éstas son las pavadas que dice el Presidente, éste es el marido de Cristina Kirchner, que nos arenga desde los shoppings de Nueva York. Creo que hay un poco de temor de que Macri gane la Capital".

El lavagnista Francisco de Narváez no se quedó atrás: calificó al Presidente como "jefe de los mal educados", y describió el discurso presidencial del jueves como "una falta de respeto y un patoterío barato".

Es que Kirchner había dicho desde la Casa Rosada que Macri "tuvo miedo" de ser candidato a presidente y por eso competirá en la Capital Federal. Al querer interpretar la decisión de Macri, Kirchner dijo sarcásticamente que "estaba estudiando para ser presidente y se fue a marzo. Uno tiene que tener convicciones".

Vituperios y extravagantes desplazamientos: la excursión de Luis D’Elía a Irán, de la mano del sacerdote católico Luis Farinello y del ex peronista y ex socio de Elisa Carrió, Mario Cafiero, actualmente en la órbita del trotskista Movimiento Socialista de los Trabajadores, fue lo suficientemente grave como para dejar en segundo plano el aspecto central.

Si el ex piquetero fuese apenas un dirigente "social" al margen del poder, ¿por qué fue recibido dos veces por el canciller de la República Islámica?

Hay una respuesta: Irán ve en D’Elía al exponente de un ala gravitante del gobierno de Kirchner, aunque la Casa Rosada alegue absoluta prescindencia.

Irán mantiene vínculos fraternos y de identificación ideológica con el gobierno venezolano de Hugo Chávez y el caudillo caribeño atesora un vínculo preferencial con Kirchner, del cual el argentino se enorgulleció en su mensaje al Congreso.

En la Argentina tuvo escaso eco la frase pronunciada esta semana por el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad al recibir a su colega Omar Hassan al-Bashir, el sátrapa que conduce la república africana de Sudán, evento que coincidió con la conferencia a la que Irán invitó oficialmente trío D’Elía-Farinello-Cafiero.

Dijo Ahmadinejad que "los sionistas (Israel) son la verdadera manifestación de Satanás" y que "muchos gobiernos occidentales que alegan ser pioneros de la democracia y portaestandartes de los

derechos humanos, cierran sus ojos sobre los crímenes cometidos por los sionistas y al callarse la boca apoyan a los sionistas debido a sus tendencias hedonísticas y materialistas", texto divulgado por la agencia oficial IRNA.

Ahmadinejad ha sostenido regularmente que Israel debe desaparecer del mapa y ha sostenido que el Holocausto es un mito judío.

Habrá mucho más de todo esto en lo inmediato. La temperatura sube y en el Gobierno parecen ir prevaleciendo los modos más castrenses. Así, sobre el final de la semana, la decisiva Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) fue intervenida por órdenes del ministro Julio de Vido antes que su director, Marcelo Rossi, renunciara.

Rossi es un radical "K" y técnico respetado que dirigía la ONCCA desde 2000. El secretario de Comercio, Guillermo Moreno le sacó el cargo de manera traumática, con lo que, según se argumenta, la ministra de Economía, Felisa Miceli, perdió un baluarte en Agricultura.

La ONCCA es importante desde que Economía estableció que por allí circule el dinero para los subsidios cruzados al agro, unos 600 millones de dólares.

Hace una semana, Rossi mantuvo una brutal reunión con Moreno y, según se supo, el beligerante funcionario fue claro: "Alineate o renunciá". Rossi declaró ayer, sábado 4: "Moreno me amenazó y, lamentablemente, no es nada saludable trabajar en estas condiciones. Temo por la seguridad de mi familia".

Vienen tiempos coherentes con este suceso. pepebis@arnet.com.ar

www.pepeeliaschev.com.ar

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1. Los derechos y las razones del Gobierno para asegurar su continuidad son perfectamente normales y legítimos: lo haría cualquier oficialismo en una democracia formal.

2. Kirchner gobierna con márgenes de operatividad sin antecedentes, pero en sus alocuciones desde la Casa Rosada, así como en su mensaje al Congreso, asegura la existencia de una supuesta beligerancia opositora, actitud lastimera que asombraría en otras latitudes.

3. Irán ve en D’Elía al exponente de un ala gravitante del gobierno de Kirchner, aunque la Casa Rosada alegue absoluta prescindencia.


 
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