Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner afirmó ayer que «no es cierto», como se decía en otra época, que los salarios altos «vayan en contra de la rentabilidad de las empresas».
Kirchner participó, junto al vicepresidente Daniel Scioli, y la primera dama Cristina Fernández, del festejo del décimo aniversario de la radicación de Toyota en Argentina, al que también concurrieron los ministros Felisa Miceli y Anibal Fernández. «No son incompatibles, como nos hicieron hacer creer en alguna época, que el crecimiento empresario tenía que ver necesariamente con el achique y el ajuste permanente de los trabajadores», aseguró Kirchner.
En ese sentido, el jefe de Estado destacó la importancia de «hacer una administración seria, responsable equilibrada, donde la inversión, el trabajo, la inclusión social y el crecimiento empesario vayan de la mano».
En presencia del presidente de Toyota argentina, Anibal Borderes y el embajador de Japón, Shinya Nagai, el primer mandatario instó a la automotriz a seguir «invirtiendo y apostando en este país».
En ese contexto, aseguró que «Argentina paulatinamente se está convirtiendo en un país previsible y sustentable, que está construyendo su propio futuro con decisión autónoma pero integrado a las realidades que nos tocan vivir en el mundo».



