Desde hace años recopilo la Historia del Folklore Argentino y de esta historia recordamos hoy a un grande de la música toda Waldo de los Rios. Se cumplen treinta años de su fallecimiento. Su verdadero nombre: Osvaldo Nicolás Ferrara, ubicado en la corriente de proyección folklórica más ligada a la música clásica, ve frustradas sus esperanzas y decide - al comenzar la década del sesenta - radicarse en Europa, desde donde adquiere fama internacional, recién reconocido masivamente aquí en los años setenta.
Escribió la música de la película Pampa Salvaje, por la que le otorga el Premio de la Asoc. de Cronistas Cinematográficos de Argentina a la mejor partitura.
En 1961 graba para el sello Columbia un L.P. con 14 canciones que son: Misionera, Nostalgias santiagueñas, Viva Jujuy, Bagualas salteñas, A San Juan, San Luis 1960, Mi rosa y Mendoza, A mi Corrientes Porá, Noches de Catamarca, Jota Cordobesa, Bajos los cielos de Tucumán, Lagartija riojana, Rosario de Santa Fe, Entrerriana.
Comenta Rene de Rettore , en La Revista Folklore de 1961:
" Al repasar estas catorce obras, oímos un común denominador en los arreglos orquestales, y como resultado de ellos intuimos que Waldo de los Rios , ha bebido en las manifestaciones de ciertos arregladores de música popular ..".
En 1972 Waldo de los Rios regresa a nuestro país y actúa en Radio El Mundo. Estuve presente en ese programa. Después en el Luna Park tuvo un éxito impresionante al frente de la orquesta Sinfónica del Teatro Colon. Fue criticado por algunos de sus colegas a causa de los arreglos que realizaba con la música clásica, pero era admirado y respaldado por las multitudes.
Soy un ferviente admirador del querido Waldo. En Radio El Mundo estreché su mano, al finalizar el programa, gran cantidad de público lo ovacionó y lo saludó en los pasillos de la emisora. Poseo un casete grabado en 1970 de un programa de la TV Española.
Un 28 de marzo de 1977, se suicidaba de un escopetazo Waldo de los Rios en España, un amigo lo encontró en la cama, todavía con vida, pero falleció camino al hospital.
En 1985, encontraron una carta póstuma que fue publicada en el diario Crónica el 29 de enero de 1985, dada a conocer por su esposa Isabel Pisano en Madrid, que decía :
" A quien la lea. Nadie es culpable, Solo yo. Mira mucho a Pampero . ( era su perro ovejero alemán) No quiero vivir en un universo que se desintegra . Las rosas que ayer estaban en el jardín hoy son cuatro pétalos caídos en el suelo. Y mi madre, solo yo, tendré que afrontar el día después de su muerte. Isabel no estés triste por la muerte de un pequeño músico sudamericano. No va a cambiar la suerte del planeta.
A nadie le importará ."
Junto a la carta había una partitura Concierto para guitarra criolla.
Corría el año 1977 cuando el querido Waldo escribía esa carta. Y ese párrafo. Un grande de la música, un genio incomparable y ningún homenaje.



