Cuando asesinaron a Pablo el mundo se abrió a nuestros pies...se derrumbo....su familia fue mutilada.... y con ello el reprochable ataque a los Derechos Humanos. Nunca pensamos que soportaríamos tanto dolor y jamás imaginamos que dentro nuestro existía la fuerza para soportar, resistir, transitar un camino lleno de piedras, y sin embargo para nuestra sorpresa no lo recorrimos solos. Con amigos de Pablo, de la Flia. vecinos y algunos dignos funcionarios, pudimos ganarle a la adversidad.
Quienes perdimos un hijo en manos de la violencia o de algunos inmorales que en muchos casos caminan a nuestro lado, en la vereda de enfrente, claro!!! lo unico que podemos ofrecerles a su memoria es la búsqueda de JUSTICIA.
Confiamos en una ejemplificadora sentencia en su momento para el asesino de Pablo, y al propio tiempo tenemos que agradecer a los que conocieron a Pablo y siempre estuvieron a nuestro lado, y a los que no lo conocieron y a través de él pasaron a ser nuestros amigos.
Gracias Pablo, por los familiares de victimas, periodistas y muchos funcionarios públicos que nos acercaste en este camino de dolor!!
Cristina Martinoli



