Luego de más de tres horas de negociación en la Embajada de Brasil, el gremio de choferes de camiones y la empresa Quilmes sellaron un acuerdo para destrabar el conflicto con la permantente evaluación de las distribuidoras. Moyano reconoció "la gestión de Trabajo para resolver" el reclamo.
Las partes en conflicto acordaron anoche que "se evalúe hasta el 31 de julio de 2008 a las dos distribuidoras con las que la empresa quería concluir la relación comercial" para decidir después de esa fecha si continuarán prestando servicios, por lo que el gremio levantó el paro nacional en la rama aguas gaseosas.



