La Fiscalía de Delitos Complejos de La Plata comprobó ayer, a través de una pericia balística y luego de una denuncia del propio Ministerio de Seguridad, que una partida de 500 patrulleros policiales no contaban con el adecuado blindado de sus vidrios ubicados en las puertas laterales.
En la presentación se indicó que a partir de distintas experiencias en delitos puntuales se constató la falla del blindado de los móviles.
Los fiscales secuestraron "al azar" dos patrulleros de los 500 que se mencionaban en la denuncia, y que venían siendo utilizados tanto por la gestión anterior a cargo de Juan Pablo Cafiero como en la actual, de León Arslanián.
La partida fue adquirida en enero de 2005 y, según surge del contrato firmado con por el Ministerio de Seguridad con la empresa Igarreta S.A., debían blindarse a los patrulleros en los parabrisas (delantero y luneta trasera) y en los vidrios laterales.



