Así lo afirman en los pasillos de la AFA.
Y tiran datos.
El informante "Garrón" recuerda que "le iban a dar 25 fechas cuando `cazó del cuello` al árbitro Sergio Pezzotta.
Pero se la bajaron a doce porque se mostró muy arrepentido.
Resulta que ahora, con toda esta andanada del domingo último en Córdoba, Don Julio se hartó y dijo que "le tienen que bajar la caña".
Claro que el que decide al respecto es el Tribunal de Disciplina de la AFA, un poder independiente de la presidencia o el Comité Ejecutivo.
Bien, a Sessa ni lo llamaron a declarar antes de este fin de semana, ni lo informaron.
Pero fue porque hubo pocos integrantes del Tribunal en Buenos Aires, ya que algunos viajaron aprovechando los feriados.
Sessa deberá declarar en Córdoba por su accionar antideportivo y también en la sede de la AFA, citado de oficio por el Tribunal, en los próximos días.
Y se le viene la noche.
--Terceros tiempos--
Néstor Galán y Carlos Righi, presidente y secretario respectivamente de la URBA, están preocupados por "encauzar" los terceros tiempos de los partidos del campeonato que acaba de iniciarse el jueves pasado.
Y cursaron una comunicación a los presidentes de los clubes.
Aclaran que "corresponde" que se involucren "seriamente" pese a que "algunos se animan a proclamar que es un ámbito de exclusiva incumbencia de los jugadores".
Señalan también que "el tercer tiempo y todo lo que lo rodea es una de las grandes tradiciones del Rugby".
"En nuestro deporte es algo importante y trascendente porque es parte de su espíritu y su esencia y por ende algo que sin dudas debemos respetar, acatar y defender", destacan.
Entonces advierten: "Debemos dejar en claro, y explicarles a nuestros jugadores, que el tercer tiempo no es otra cosa que la oportunidad de compartir un momento con el equipo contrario".
"Es simple: es poder juntarnos, conversar y compartir con quien -en definitiva- hemos disfrutado del juego.- No es ni más ni menos importante que el juego, sino solo una parte. Es la manera de agradecerse unos a otros la oportunidad que tuvieron de disfrutar el juego dentro de la cancha", Subrayan.
Y allí viene la primera puntualización: "Tenemos que entender que si lo consideramos la continuación del partido debe ser compartido "principalmente" por sus protagonistas, incluyendo –porque también juegan- a los referees, entrenadores, dirigentes, anfitriones e invitados e, incluso, a quienes lavan las camisetas".
"Con esta afirmación no queremos decir que no puedan acercarse y participar otros amigos que no sean del rugby, pero lo que no puede pasar es que se desnaturalice y convierta en el `tercer tiempo de todos`, aún de los que no juegan y en algunos casos de los que nunca jugaron, los que no están martes y jueves a nuestro lado y que la mayoría de las veces pasan a ser los grandes protagonistas porque nosotros se lo permitimos", se endurecen.
Y definitivamente advierten: "Si consideramos que es la continuación del partido en donde nuestros entrenadores nos exigen control, educación, disciplina, y respeto hacia el rival, no podemos pasar al descontrol, a la indisciplina, a la falta de educación y respeto olvidándonos que tenemos que dar el ejemplo dentro y fuera de la cancha".
Punto dos: "No debemos convertir esta tradición en una fiesta anónima en donde nadie sabe a quien tienen que recibir y atender".
Y luego vienen las "sugerencias":
* Tratemos de agotar las medidas tendientes a recrear las condiciones para que los terceros tiempos sean un ámbito propicio para confraternizar con ocasionales rivales, árbitros, compañeros y entrenadores.-
* Se sugiere que si consumen alguna bebida, ello no se produzca antes de haber participado del té tradicional y de haber consumido alimentos sólidos.-
* A los fines de que exista una verdadera comunicación entre los participantes, se recomienda que el volumen de la música permita el diálogo y que los propios participantes del partido sean los que colaboren en servir y agasajar a los rivales.-
* Se designen en cada partido los jugadores que serán responsables del desarrollo del tercer tiempo, revalorizando la figura del "capitán", y concientizándolos sobre la gravedad del problema que acarrea el exceso de alcohol para lograr entre todos un cambio cultural y una firme autorregulación.-
* Se aconseja que no participen del tercer tiempo del equipo superior los menores de 18 años.-
* Se recomienda se fijen consensuadamente los limites horarios- que cada Club ha de determinar- a fin de que el mismo no se confunda con una eventual fiesta que pueda organizarse en el mismo lugar.
* Se aconseja la eliminación del ingreso de bebidas de mayor tenor alcohólico, incluyendo algunas denominadas "energizantes"
* Se recomienda que luego de agotada la cuota de bebida standard que entrega el club o que se adquiere con el aporte de los jugadores -que deberá ser equivalente a la cantidad de participantes-, el consumo posterior deba ser abonado.



