1-Un plan de alimentación de bajas calorías para producir un balance energético negativo. Este se adapta a las condiciones y características de cada persona.
Esto permite el descenso de peso y las mejorías de las condiciones médicas relacionadas con la obesidad, síndrome metabólico, diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, etc.
2- El plan de alimentación establece una selección de alimentos y medidas de la porción en forma clara y concreta, a partir de ellos el paciente recibe los primeros limites que necesita para romper con el desorden en la conducta alimentaria que lo llevó al sobrepeso.
3-En la primera etapa del tratamiento se disminuyen las harinas refinadas, lo que facilita el descenso de peso pero además ayuda a vivenciar lo que se tapa con estas; angustia, dolor , ansiedad, etc. Al poder tomar conciencia de lo que realmente nos pasa podemos dar los primeros pasos para cambiar los hábitos largamente sostenidos que nos llevaron a la enfermedad.
4-Durante el trabajo grupal se promueve el reconocimiento de situaciones relacionadas con la alimentación , situaciones emocionales que llevan a comer y que resultan negativas o inadecuadas y creencias o pensamientos erróneos que sostienen hábitos equivocados.
Se realiza un trabajo que propicie cambios de actitud frente a la comida y la presión social, con introducción de alimentos saludables , cambios de hábitos de vida y propuestas que mejoren la calidad de la alimentación del grupo familiar.
Los logros que se obtienen son importantes y se registran, en general, con rapidez. Estos resultados son el mejor estímulo para continuar el tratamiento o sostener los resultados obtenidos.



