"Ejemplares" especiales dignos de tener el calificativo de "laburantes de alma", con el placer de ser útiles a la sociedad y jugarse muchas veces por causas ajenas, pero es lo que se lleva adentro, como parte de los organos vitales.
Claro que los hay indignos no solo de ser periodistas, sino como seres humanos que se corrompen, que desconocen donde quedaron los principios que alguna vez, quiero creer, tuvieron al comenzar en la profesión, pero son los mas que luchan a diario con sus lápices, grabadores, cámaras, y las contras extras que se vienen si no sos complaciente en todo con algunos sectores.
Trabajan fuera de sus sitios laborales en pos de la noticia, en guerras, en movimientos expontaneos de gente que protesta, pero también asisten a presentaciones de eventos hermosos, o situaciones que les alegra el corazón.
La mayoría, en las ciudades como la nuestra, no nos representa aporte de dinero a casa, lo hacemos por una necesidad interior inexplicable para muchos que no entienden "como seguis haciendo este trabajo sin ganar nada"! y la única explicación es que sentimos esto de ser periodistas, aún con necesidades personales económicas, como parte de nuestra vida, que nos hace disfrutar, como en mi caso personal, del amor increible de la gente, de un pueblo que lee, escucha y comparte o no lo que hago y/o digo, y eso me hace bien. Estoy convencida que le pasa a la mayoría de mis colegas, seguro que necesitamos unos pesos, por distintas circunstancias individuales, pero este placer de estar con la gente aún en la distancia, no tiene precio.
Y no crean que a los periodistas directivos de diarios y radios de Campana les va brillantemente, cada día les cuesta más seguir adelante y por eso luchan y agradecen las colaboraciones que hacemos, y ponemos el hombro.
Hoy, ya pasado el Día del Periodista, deseo enviar mi abrazo a todos mis amigos, colegas y a aquellos con los que menos trato tengo, pero que reconozco su labor, porque como decía, somos "bichos especiales" y si bien es cierto lo dicho más arriba (que los hay acomodaticios aquí también) la mayoría es gente decente, comprometida y luchadora y que está, estamos a su lado para lo que necesiten, como una forma de vida, ojalá que lo hayan pasado muy bien. Arriba y a seguir adelante con esta locura sana de ser periodistas. Un abrazo a todos y a los lectores, oyentes y televidentes que siempre nos apoyan.



