El sábado fue para la mayoría de los campanenses un día gris, igual a muchos de los que nos ha tocado vivir este último tiempo.
Pero en un lugar, el cual con seguridad no es visitado asiduamente por esa mayoría de vecinos, aquellos que quizás ni siquiera conozcan el mismo, se estaban viviendo momentos de significativa importancia. Son esos momentos a los cuales se los espera durante años.
Ochenta y ocho familias comenzaban a mudarse a su nueva casa, y si vamos hacia atrás en el tiempo quizá podamos recordar la apertura del los barrios Héroes de Malvinas.
Pero esta vez fue mayor aún la emoción. Fundamentalmente por el sentimiento de ser protagonistas de un acto de mayor justicia, por un motivo tan sencillo como importante: cientos de chicos de nuestra ciudad dejaran de sentir el dolor del frió por la falta de una vivienda acogedora.
Mas allá de las estadísticas que se puedan cosechar desde las ciencias sociales, las imágenes de aquellos que siguen tirando del carro hablan más que los números y las palabras.
Una vez en ocasión de inaugurarse el Primer Héroes de Malvinas, el Municipio publicó un aviso que decía: "Un barrio más para Campana, que para Campana no es un barrio más".
Seguramente el hecho de recordar a nuestros combatientes le daba un valor agregado al sentimiento de todos.
En esta ocasión, el desafío de ubicar la frase publicitaria seguramente será mas complicado al momento de dar a conocer a todos los vecinos de Campana que muchos de nuestros hermanos han recibido una nueva casa, en la cual ahora ellos construirán lo mas importante, un mejor hogar.
los carros ayudaron a trasladarse con mayor rapidez a pesar del clima.
los chicos colaboraron en el traslado de los muebles.
Vista general de una de las calles del nuevo barrio.



