El gobernador Felipe Solá insistió en la necesidad de introducir cambios en la justicia penal y criticó duramente a "los abogados chicaneros", a quienes acusó de decir que "cualquier reforma está mal, antes que nada porque es una reforma, y están ganando plata como están".
"Eso va a cambiar, se los juro como que soy gobernador", advirtió el mandatario. Y más: "ojo con aquellos que en nombre de los papelitos y para zafar dejan libre a gente que comete atrocidades y, eso sí, han cumplido con la ley".
El mandatario provincial realizó estas declaraciones durante la inauguración de una fiscalía descentralizada en la localidad de Gregorio de Laferrere, dependiente del departamento judicial La Matanza.
"Lo que no anda es la aplicación de la ley", sostuvo Solá, quien aprovechó la oportunidad para volver a requerir la aprobación de la reforma penal que aún se encuentra en debate en el Parlamento provincial.
"Por lo menos, que la polémica sirva para que nos pongamos de acuerdo en que el diagnóstico es malo, que la justicia penal va lenta y que eso no es culpa de nadie, porque yo no soy quién para buscar culpables, sino para encontrar las soluciones", agregó



