La persistente lluvia que se dio durante gran parte de este mes, y que azotó a una amplia región del país, se convirtió en noticia. No solo por los serios problemas que generó en algunas provincias como Santa Fe y Entre Ríos (donde hubo miles de evacuados y servicios colapsados), sino también por la cantidad de agua caída, la cual ya es record.
La situación en Campana tuvo a su comunidad preocupada por estos fenómenos climáticos, los cuales lograron superar en algunas ocasiones toda la infraestructura preparada para desagotar y drenar el agua de las calles de nuestra ciudad. Durante el mes de abril, cayeron 220 milimetros de lluvia, con registros pico de 67,14 e tan solo 24 hs., como lo ocurrido el día 2 del corriente. Estos 220 milimetros, distan mucho de los 80 milímetros caidos durante abril del 2006 en la misma cantidad de días de lluvia (seis), y mucho ms de los 61,82 de bril del 2005, con la mitad de los días llovidos. O sea en Abril de este año llovió un 314% mas que la media de los últimos dos años. Al margen de éstos datos, cabe recordar que pese a que en los momentos pico de precipitación varias calles se vieron anegadas, hubo una seguidilla de obras y acciones que permitieron que el temporal no terminara en tragedia. La pregunta que debería quedar en el consciente colectivo es: ¿Que hubiera ocurrido en Campana sin los atenuantes antes citados? Todo indica que las consecuencias hubiesen sido significativa mente mayores a las sufridas en esta ocasión.
Al momento de hablar de atenuantes debemos revisar, por ejemplo, algunas obras peculiares que se han realizado en Campana. Un ejemplo de esto es el Plan Pro-Hidro, el cual tuvo una inversión de unos 5 millones de pesos, y que llevó tranquilidad a muchas personas que año a año sufrían las consecuencias del agua. Imágenes de vecinos transitando en bote muchas arterias (incluso céntricas) nos remontan a momentos anteriores a la realización de la millonaria obra.
Pero Campana ha crecido, y quizás lo enumerado no sea suficiente a la hora del agua. Hoy por hoy la batalla se da por el lado de la conciencia. El esfuerzo de quienes lidian con la basura mal dispuesta que termina obstruyendo todo tipo de canal desagotador, hasta campañas afrontadas desde el Municipio concientizando, controlando e incluso multando a quienes arrojan basura de manera ilícita, forman parte de los esfuerzos por no quedar bajo el agua, ante las drásticas inclemencias de los últimos tiempos.
Otro de los puntos importantes es que no hubo evacuados en Campana. Más allá del estado de alerta en el que se encontraban organismos y dependencias como Bomberos, Cruz Roja, y Trabajadores Sociale, afortunadamente no hubo que volver a caer en el drama de los que deben abandonar su cada para permanecer durante días en centros y lugares destinados, aguardando que baje el agua.
Capital Federal y Gran Buenos Aires también tuvieron una semana muy especial a causa del tiempo. Desde el domingo 1 hasta el martes 3 cayeron 129 milímetros, mientras que en todo el mes suelen llover 110. En la región metropolitana cayeron 277 miímetros durante marzo, algo también fuera de lo común. Estos datos solo dan una mera muestra de la magnitud de los fenómenos meteorológicos de los que en mayor o menor medida, todos fuimos rehenes. Al igual que la hipótesis del vaso, y viendo las catástrofes sucedidas en otros puntos de la Provincia y el País, habrá que repensar si en realidad nuestra ciudad estuvo "media llena, o media vacía"....siempre hablando de agua, claro está.



