La esperanza es lo último que se pierde, reza un popular dicho, y eso lo jugadores de Villa Dálmine lo saben muy bien, por que con el triunfo ante Villa San Carlos, todavía quedan posibilidades numéricas de quedarse con el titulo del clausura, aunque esto no solo dependerá de ellos sino de lo que ocurra con los otros equipos que luchan por el titulo (Acasusso, Lamadrid, -los dos punteros- Barracas Central, Urquiza y Barracas Bolivar). El "viola" quedó con 28 puntos a cinco de los punteros y le resta jugar con Cañuelas de visitantes y con Sacachispas de local.
Pero pasando al partido del domingo, de entrada Dálmine intentó salir a asumir el protagonismo del juego, con un planteo más que ofensivo le costaba muchísimo hacerse dueño de las acciones ante un rival modesto que salió a jugarle de igual a igual. El "villero" fue el que tuvo la mejor chance de ponerse en ventaja pero la desperdició, cuando a los 16´ Cupertino le contuvo un penal a Martini, tras una supuesta falta de Gallo sobre Sánchez.
El partido era bastante parejo y aburrido por momentos, porque prevalecía la lucha y la fricción antes que la claridad y el buen juego, ya que el equipo campanense no lograba generar situaciones ante su falta de ideas y de profundidad, entonces San Carlos lo controló sin problemas. El arbitro, Amato, en otra tarde lamentable, dejaba pegar -sobre todo a los delanteros violetas- sin sancionar.
Pero en el complemento, Dálmine cambió la actitud y fue mucho más incisivo, se llevó por delante al conjunto de Berisso y en el primer cuarto de hora se puede decir que definió el partido a su favor. Primero a los 12´ llegó el penal que Gonzalo Raverta le convirtió a Natale, infracción que ejecutó Gorosito con un fuerte remate bajo, al palo izquierdo del arquero.
Cinco minutos después Natale envió un nuevo centro que Otta convirtió en gol, con un remate sobre el segundo palo del arquero "villero". De ahí en más fue todo del



