El gobernador Felipe Solá mantuvo en horas de la tarde de ayer una reunión reservada con el presidente del Tribunal Federal Nº 1 de La Plata, Carlos Rozanski, quien denunció amenazas luego de recibir diez llamadas telefónicas a su domicilio con un fuerte tono intimidatorio, las que fueron vinculadas al inminente debate oral que tendrá sentado en el banquillo de los acusados al sacerdote Cristian Von Wernich. En medio del encuentro se registraron las amenazas de bombas recibidas en el edificio de la Gobernación bonaerense.
Fuentes gubernamentales informaron que Solá ofreció su apoyo al magistrado y puso a su disposición los medios y recursos, tanto humanos como técnicos, para la aceleración de los próximos juicios orales que ventilará el tribunal presidido por Rozanski, por delitos de lesa humanidad.
En el momento en que se realizaba el diálogo entre el mandatario provincial y el magistrado se registraron las amenazas de bomba en el edificio de la Gobernación bonaerense, ubicada en las calles 6 entre 51 y 53, que luego se comprobó resultaron falsas intimidaciones.
Según se indicó, el edificio de la Gobernación bonaerense debió ser evacuado a raíz de dos llamados intimidatorios efectuados a la sede gubernamental.



